Unas 115 familias nicaragüenses que permanecían en albergues desde el año pasado a causa de las intensas lluvias fueron trasladados hoy a un nuevo asentamiento bautizado con el nombre de "Virgen de Guadalupe", informó una fuente oficial.

"El día de hoy, precisamente, dentro de esa lógica de protagonizar la restitución de derechos, 115 familias están siendo trasladadas" a sus nuevas viviendas, declaró a través de medios oficiales la primera dama nicaragüense y portavoz gubernamental, Rosario Murillo.

La funcionaria explicó que esas familias, que residían a orillas del lago de Managua, permanecían albergadas desde el año pasado como consecuencia de las fuertes precipitaciones que azotaron a este país y provocaron la crecida de ese lago.

Agregó que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, propuso nombrar ese nuevo asentamiento "con el nombre de nuestra Madre, la Santísima Virgen de Guadalupe", porque, según dijo, el Gobierno sandinista pretende trabajar "desde ese amor maternal y familiar".

Las fuertes lluvias que azotaron a Nicaragua entre octubre y noviembre pasados causaron 16 muertes y 18 heridos, 148.530 personas afectadas, 10.803 evacuadas y 5.118 viviendas afectadas, entre destruidas y parcialmente dañadas, según cifras oficiales.

Sobre la Virgen de Guadalupe, Murillo celebró que en Nicaragua, como en toda Latinoamérica, se le haya venerado en esta fecha en que, según la creencia católica, se conmemoran 480 años de su aparición en México.