Polonia recuerda hoy la instauración de la Ley Marcial, decretada hace 30 años por el general Wojciech Jaruzelski, quien pese a haber pedido perdón por lo que comportó sigue justificándola como un "un mal menor" que evitó una intervención militar de la Unión Soviética.

De manera diferente piensan los cientos de personas que esta madrugada recordaron el comienzo de la Ley Marcial en una vigilia frente al domicilio del militar y último dirigente de la Polonia comunista, donde encendieron velas y llamaron a no olvidar a los muertos "a manos del comunismo".

Esta concentración se produce cada 13 de diciembre, la misma fecha en la que en 1981 el general Jaruzelski, vestido de uniforme y escondido tras sus gruesas gafas de cristal ahumado, anunció en una intervención televisada el decreto que instauró la Ley Marcial, cuyo saldo fue de 90 muertos y miles de arrestados,

A partir de ese día y hasta el 22 de julio de 1983, los militares tomaron las calles de Polonia y los movimientos opositores al régimen, entre ellos el sindicato Solidaridad de Lech Walesa, fueron prohibidos y sus líderes encarcelados.

Aquel 13 de diciembre amaneció con tanques y soldados ocupando las calles de las principales ciudades polacas, ese año cubiertas de nieve en un invierno que heló el corazón de miles de ciudadanos.

Jaruzelski, pidió días atrás perdón por la Ley Marcial y por sus dolorosas consecuencias para la sociedad.

Una vez más, sin embargo, la calificó de "mal menor" que salvó a Polonia y evitó una intervención armada de la Unión Soviética, inquieta ante la gravedad que tomaban las revueltas populares contra el Gobierno comunista polaco.

El ex presidente polaco siempre ha sostenido que la llegada de tropas soviéticas habría tenido consecuencias "terribles" y habría causado mucho más daño que la Ley Marcial.

Una encuesta publicada días atrás revelaba que un 51 % de los polacos considera que la medida estuvo justificada, frente a un 27 % que treinta años después sigue considerando aquella decisión como un grave error.

La consulta, elaborada por el centro TNS OBOP indica además que un 57 % de los consultados comparte la visión de Jaruzelski y defiende que la Ley Marcial sirvió para evitar una intervención militar de Moscú, mientras que un 46 % afirma que evitó huelgas salvajes y anarquía.

Frente a eso, los manifestantes hoy calificaban a Jaruzelski de "mal gobernante", no sólo por el decreto de Ley Marcial sino también porque no puso en marcha las reformas económicas necesarias -"como sí hicieron dirigentes como Augusto Pinochet (en Chile)", apuntaba Janusz Korwin-Mikke, político independiente.

"Jaruzelski fue un criminal que provocó el enfrentamiento de polacos contra polacos, de hermanos contra hermanos", decía una mujer, asimismo entre los concentrados, entre los aplausos de sus compañeros.

El veterano general, de 88 años, no se encontraba en su casa esta madrugada, ya que el pasado lunes ingresó en el hospital militar de Varsovia, donde permanecerá durante los próximos días para someterse a un proceso de quimioterapia contra el linfoma que padece.

Esta tarde, el líder conservador-nacionalista Jaroslaw Kaczynski presidirá una manifestación de protesta con motivo del vigésimo tercer aniversario de la Ley Marcial.

A lo largo del día se sucederán asimismo otros actos oficiales para recordar uno de los periodos más oscuros de la historia reciente de Polonia, un país que lideró la lucha contra el comunismo en toda Europa.

Ya por la mañana, el ministro de Exteriores, Radoslaw Sikorski, depositó una ofrenda floral en la tumba del sacerdote Jerzy Popieluszko, asesinado por la policía comunista en 1984 por su oposición al régimen y sus encendidos sermones en favor la democracia.

Nacho Temiño