El técnico del japonés Kashiwa Reysol, Nelsinho Baptista, explicó hoy que guarda cariño al Santos, donde jugó y entrenó, pero que no tendrá presentes esos "sentimientos" en el duelo que mañana enfrenta a su club y al cuadro paulista.

"Al Santos le tengo cariño como jugador", comentó hoy el técnico brasileño en una rueda de prensa celebrada en el estadio Toyota de la provincia de Aichi, donde mañana Santos y Kashiwa Reysol disputarán en un crucial enfrentamiento el pase a la final del Mundial de Clubes 2011 que se juega en Japón.

"Sin embargo, no voy a traer ninguno de esos sentimientos mañana al partido", se apresuró a recalcar.

Baptista, que entrenó a la escuadra "peixe" en 2005, evocó la "importante etapa" del Santos hace más de tres décadas en la que él jugó como defensor y que se saldó con victorias como la obtenida en el Campeonato Paulista de 1978.

"No podemos comparar esa época con la actual porque todo el mundo del fútbol es diferente ahora. Antes no teníamos tanta mercadotecnia, patrocinadores e inversores", señaló.

De su rival mañana volvió a destacar su gran calidad y la amenaza que supone la estrella del cuadro brasileño, Neymar, que Nelsinho definió como "un jugador sobresaliente", "una superestrella" que tiene "potencial para convertirse en el mejor del mundo".

Sin embargo, insistió en que su equipo deberá tener cuidado también con el resto de jugadores del Santos, de entre los que destacó a uno de los cerebros del equipo, Ganso, al delantero Borges (máximo anotador de la liga brasileña en 2011), al lateral Danilo o al portero Rafael.

Nelsinho señaló que la atmósfera en el vestuario de su conjunto "es bastante buena" pese que sus jugadores, con los que hoy estudiará al Santos en vídeo, "están cansados, aunque no agotados", tras jugar dos partidos en cuatro días.

El entrenador del club japonés aseguró que esta semifinal, que le da la oportunidad de ganar un título como el Mundial de Clubes, supone para él el momento más importante de su carrera en los banquillos.

"Barça y Santos son favoritos y a nosotros se nos da la oportunidad de jugar contra ellos", recordó el entrenador del Kashiwa Reysol, sorprendente campeón de la J.League tras ascender este mismo año de la Segunda división y revelación del Mundialito tras derrotar al Auckland City y al Monterrey en las rondas previas.