La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, afirmó hoy que su país tiene el derecho y la necesidad de construir una carretera en territorio cercano a la frontera con Nicaragua y descartó un diálogo con esa nación que ha criticado la obra por supuestos daños ambientales.

"Todo lo estamos haciendo conforme a derecho. Emitimos un decreto de emergencia y necesidad nacional y sobre esa base hemos realizado las obras. No vamos a dar un paso atrás", expresó hoy Chinchilla en la conferencia de prensa semanal posterior a la reunión con su gabinete.

La carretera de 120 kilómetros se construye en territorio costarricense y conecta a unas 20 comunidades cercanas al fronterizo río San Juan, de soberanía nicaragüense y que era la única vía de comunicación entre esas poblaciones.

"Lo único que hemos hecho es llevar desarrollo a la frontera norte a una población que vivía de espaldas a Costa Rica, que estuvo abandonada durante toda nuestra historia y que ahora puede comunicarse por territorio costarricense", expresó Chinchilla.

La presidenta destacó que los mismos pobladores donaron terrenos de fincas ganaderas para la construcción de la vía y aseguró que las comunidades también se han beneficiado con la instalación de electricidad, agua potable y escuelas, así como con la creación de unos 7.000 empleos.

El Gobierno nicaragüense se ha quejado en las últimas semanas ante el de Costa Rica por los supuestos daños ambientales que ha provocado la carretera en el río San Juan y ha demandado la detención de las obras hasta no conocer los estudios de impacto ambiental.

Sin embargo, Chinchilla reiteró que su país tiene el derecho de construir la obra sin dar explicaciones a Nicaragua, descartó que se hayan producido daños ambientales severos y aseguró que existe un plan de mitigación, como sucede con cualquier "obra racional".

"No tenemos por qué darle ninguna explicación al Gobierno de Nicaragua", expresó la presidenta.

Chinchilla recordó que Nicaragua "no ha hecho caso" a las medidas cautelares dictadas por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre un caso por la supuesta invasión nicaragüense a una porción de territorio costarricense, cercana al río San Juan, donde habría causado daños ambientales a un humedal protegido por convenios internacionales.

"No va a haber un diálogo hasta que Nicaragua cumpla las instrucciones emitidas por el Tribunal", expresó Chinchilla.

La CIJ ordenó a ambos países abstenerse de enviar personal civil, militar o policial a la zona de controversia, pero en los últimos meses Costa Rica ha denunciado la presencia constante allí de miembros de "la juventud sandinista".

Según el Gobierno nicaragüense los jóvenes sandinistas han ido al sitio a realizar labores de protección del medio ambiente.

El pasado 5 de diciembre Costa Rica presentó a la CIJ, con sede en La Haya, Holanda, la memoria con los primeros alegatos escritos contra Nicaragua por la disputa territorial.