El presidente de EEUU, Barack Obama, se declara indiferente acerca de quién será su rival en las elecciones de noviembre, al considerar que los distintos aspirantes republicanos mantienen las mismas creencias.

En una entrevista emitida hoy en el programa "Sixty Minutes" de la cadena de televisión CBS, Obama considera que la campaña de primarias republicanas será larga y tardará en emerger un candidato.

En la actualidad, se encuentra al frente de las encuestas, con una considerable y repentina ventaja , el ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, seguido del que estaba considerado hasta ahora el candidato más o menos seguro, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney.

Según declara Obama, Gingrich "es alguien que lleva en esto mucho tiempo y es bueno en la televisión, es bueno en los debates".

Por su parte, añadió, Romney "ha demostrado ser alguien que es bueno en política. Ha tenido mucha práctica".

"Creo que van a estar en ello (disputándose la candidatura republicana) durante un tiempo", agregó el presidente estadounidense al periodista Steve Kroft.

Pero considera que al final será él quien se acabará imponiendo en los comicios presidenciales del 6 de noviembre, pues cree que los votantes examinarán las propuestas republicanas y "no creo que los ciudadanos crean, basados en lo que ya han visto antes, que vayan a funcionar".

"El contraste en propuestas entre a dónde quiero yo llevar el país y donde ellos dicen que quieren llevar al país va a ser muy drástico", apuntó.

Obama, cuya popularidad ha caído en las encuestas a lo largo de este año y se encuentra en torno al 45 por ciento, descartó que los ciudadanos le estén juzgando por su gestión al frente del país.

"No... me están juzgando contra el ideal" de cómo quisieran que fuera el país, opinó.

Entre sus logros, Obama enumera el haber puesto fin a la norma que impedía que los homosexuales que reconocían serlo formaran parte de las Fuerzas Armadas.

También incluye el haber evitado, a su juicio, que la economía del país cayera en una nueva Gran Depresión similar a la de los años treinta tras la crisis del sector financiero en 2008, y la reforma del sistema de salud.

Pero admite, sin embargo, que en lo que respecta a la economía, "tenemos aún mucho por hacer".

Así, es optimista acerca de la posibilidad de que el desempleo en su país, actualmente en el 8,6 por ciento, caiga por debajo del 8 por ciento antes de las elecciones de noviembre próximo. "Creo que es posible", declara.

"Mi trabajo es poner en marcha las herramientas que permitan que la economía florezca y los estadounidenses tengan éxito", explica el presidente.

Obama, que se ha lamentado del impacto negativo de la crisis de la deuda en la eurozona sobre la recuperación de la economía estadounidense, señala que no hace "demasiadas promesas o subestima la situación".

El presidente se compara al capitán de un barco que atraviesa una tormenta, "donde todo se mueve y la gente se marea". "No controlo el tiempo", explica el mandatario, que agrega que "lo que sí puedo controlar son las políticas que aplicamos para marcar una diferencia en las vidas de la gente".

El presidente subraya que revitalizar la economía será "un proyecto a largo plazo", en el que "llevará tiempo" corregir "problemas estructurales en nuestra economía que se han ido acumulando a lo largo de dos décadas".

En la entrevista, Obama también alude a sus intentos de prorrogar los recortes actuales al impuesto sobre el salario para las clases medias, que expirarán el 31 de diciembre a menos que el Congreso los renueve, y sus llamamientos a aumentar la presión fiscal sobre los más pudientes.

Obama, que el martes pasado pronunció un discurso en el que denunció la desigualdad económica, indica que "todo el mundo está preocupado por la desigualdad".

"No es una posición de izquierdas o derechas, sino una posición estadounidense. Y la pregunta, en estas elecciones, será si podremos retomar ese centro vital del pensamiento y los valores estadounidenses que dice 'estamos todos en el mismo barco e importa si podemos crear una clase media amplia, donde todos aportan su parte y todos tienen una oportunidad'", defiende.