La relatora especial de Naciones Unidas (ONU) sobre extrema pobreza y derechos humanos, Magdalena Sepúlveda, comenzó hoy en Paraguay una evaluación sobre la situación de las personas que viven en situación de pobreza extrema.

En Paraguay, con una población de unos 6,3 millones de personas, las estadísticas oficiales difundidas a fines de 2010 revelan que el 35 por ciento vive en condiciones de pobreza, y de ellas más de la mitad en la práctica indigencia.

Sepúlveda, que llegó en la víspera a Asunción y que permanecerá en este país hasta el viernes próximo, enfocará sus tareas "en la situación de las mujeres, los pueblos indígenas y la población rural", informó en un comunicado el Centro de Información de la ONU en esta capital.

También centrará su actividad en grupos "sujetos a la discriminación y la exclusión, tales como niños, jóvenes, adultos mayores, personas con discapacidad, afrodescendientes, y personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, entre otros", menciona el texto.

Evaluará, además, "las medidas de erradicación de la pobreza impulsadas por las autoridades paraguayas, prestando atención especial a los resultados y el efecto de estos programas en la población en situación de extrema pobreza", señala la misiva.

Sepúlveda se entrevistará con autoridades del Gobierno paraguayo, con representantes de la ONU en este país, con miembros de la sociedad civil y supervisará algunos programas que buscan reducir la pobreza en el Bañado Sur (suburbio capitalino).

También visitará las ciudades de Luque, aledaña a Asunción, y Caazapá, a 300 kilómetros al sureste de Asunción.

La fuente indicó que la relatora especial ofrecerá el viernes próximo una rueda de prensa en la que detallará lo observado y divulgará las recomendaciones pertinentes.