El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, se encuentra ya en la Antártida para participar en los actos del centenario de la llegada del explorador polar noruego Roald Amundsen al punto más austral de la Tierra.

"Es importante mostrar que los primeros hombres que llegaron al Polo Sur eran noruegos y es importante que nuestro país cuide la herencia, las tradiciones y la identidad vinculadas a este hecho", dijo Stoltenberg en declaraciones recogidas hoy por el canal TV2.

Stoltenberg, el segundo jefe de Gobierno de un país que visita el Polo Sur, permanecerá tres días como invitado en la estación científica estadounidense Amundsen-Scott, situada muy cerca del Polo Sur geográfico.

Desde allí, si el tiempo lo permite, hará este miércoles los últimos metros en esquí para recibir a la expedición noruega que desde principios de noviembre se encuentra en el Polo Sur para repetir el itinerario que hizo Amundsen hace cien años.

La expedición, formada por cuatro hombres, pretendía recorrer cerca de 1.400 kilómetros en 57 días para llegar al Polo Sur el 14 de diciembre, igual que Amundsen, pero problemas meteorológicos los obligaron a salir con casi dos semanas de retraso.

Según relatan los expedicionarios en su diario en Internet, ayer estaban aún a 130 kilómetros del Polo Sur, lo que les obligará a aumentar la distancia recorrida por día y reducir al mínimo las horas de sueño.

"En teoría deberíamos llegar a tiempo a la ceremonia, pero no es completamente seguro. Si tuviéramos un día más...", escribieron los aventureros, que a diferencia de Amundsen no viajan en trineos tirados por perros, sino sobre esquís, ya que ahora está prohibido introducir especies foráneas en la Antártida.

Quién sí intervendrá seguro en la ceremonia, que incluye la inauguración de una estatua de hielo de Amundsen, será el príncipe Haakon de Noruega, aunque lo hará a través de una conexión vía satélite desde Tromsø, al norte de Noruega, donde se realiza la celebración nacional de esta efeméride.

Los actos servirán para cerrar el programa del año de homenaje a Amundsen y al otro gran explorador polar de este país nórdico, Fridtjof Nansen, nacido hace 150 años.

Amundsen empezó a forjar su leyenda como explorador en 1911 al derrotar a Scott en la carrera por el Polo Sur.

La elección del medio de transporte -trineos tirados por perros groenlandeses frente a caballos mongoles- fue crucial en la victoria de Amundsen, quien sacrificó a varios canes antes de llegar al polo y almacenó la carne para el regreso, lo que aminoró el peso y aseguró la alimentación de los animales a la vuelta.

Menos habituados a temperaturas extremas, los caballos de Scott tenían que cargar también sacos de avena para su alimento, lo que aumentaba su peso: todos murieron antes de tiempo y la expedición británica tuvo que valerse por sí misma.

Scott y sus hombres alcanzaron su objetivo días más tarde que Amundsen y fallecieron en el viaje de vuelta.