El presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Joseph Kabila, admitió hoy que hubo fallos en las elecciones del pasado 28 de noviembre, pero defendió la credibilidad de los resultados que le dieron la victoria.

"Claro que sí, como en las demás elecciones en el continente u otra parte, ha habido errores y fallos", afirmó Kabila en declaraciones a los medios de comunicación en Kinshasa.

El pasado fin de semana, el Carter Center, un centro de estudios fundado por el expresidente de EEUU Jimmy Carter, cuestionó la credibilidad del proceso, al asegurar que se dio una participación demasiado alta en los feudos de Kabila y que no se contaron sufragios en bastiones de la oposición.

Sin embargo, el presidente congoleño remarcó hoy que la credibilidad de los comicios no puede ponerse en duda.

En la línea del Carter Center, el cardenal arzobispo de Kinshasa, Laurent Mosengwo Pasinya, declaró hoy en una rueda de prensa que los resultados publicados por la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI) "no son conformes a la verdad ni la justicia".

El cardenal invitó a los candidatos a impugnar los resultados divulgados por la CENI sin recurrir a la violencia.

Mosengwo lamentó el número de víctimas causadas por la violencia electoral e instó a los políticos a poner fin a los enfrentamientos, pues "18 muertos (según datos de la organización Human Rights Watch, HRW) es demasiado para unas elecciones".

Según la CENI, Kabila ganó las elecciones con un 48,95 por ciento de los sufragios, mientras su máximo rival y principal líder de la oposición, Etienne Tshisekedi, obtuvo el 32,33 por ciento.

Tshisekedi ha rechazado los resultados, que tilda de "provocación", y se ha autoproclamado Presidente de la República.

La publicación de los resultados provocó una ola de violencia en Kinshasa y en el interior del país, donde los enfrentamientos entre seguidores de Tshisekedi y la Policía causaron al menos 4 muertos, según fuentes policiales, y muchos más según la oposición.