El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su familia asistieron hoy a un servicio religioso en la iglesia de San Juan frente a la Casa Blanca, a la que acudieron a pie.

En el oficio religioso, el reverendo Luis León basó su sermón dominical en la historia de San Juan Bautista, primo y profeta de Jesucristo, para explicar cómo uno se puede decepcionar si las cosas no ocurren rápidamente como uno quiere.

Cuando Obama llegó al poder, explicó el reverendo, muchos esperaban un Mesías que salvara a Estados Unidos de todos sus problemas y ahora está claro que no es algo tan fácil.

"Esto no es una declaración política, simplemente es decir lo obvio", afirmó León, ante las risas de los feligreses.

Obama, su esposa Michelle y sus hijas Malia y Sasha comulgaron antes de que terminara el oficio religioso y la familia presidencial regresara a la Casa Blanca.

La iglesia de San Juan en la plaza Lafayette, frente a la Casa Blanca, está considerada informalmente "la de los presidentes".

Todos los mandatarios estadounidenses, desde el cuarto, James Madison, la han visitado y uno de sus bancos cuenta con una pequeña placa que lo designa como "el banco del presidente".

Obama y su familia han asistido a servicios religiosos en la iglesia ocasionalmente desde su llegada al poder, incluida la conmemoración de la Pascua en 2009.

El presidente también ha participado en oficios religiosos en otras iglesias de la capital y considera su parroquia la capilla de Camp David, la residencia de descanso presidencial en Maryland.