El presidente de Bolivia, Evo Morales, comenzará a debatir mañana con sus partidarios una nueva agenda de Gobierno, en ausencia de sectores clave como la mayor central sindical del país y dos asociaciones de pueblos indígenas antes aliadas al mandatario.

El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, dijo hoy a medios estatales que la reunión, que seguirá hasta el miércoles en la ciudad central de Cochabamba, definirá "los desafíos del país" para los siguientes años, con el propósito de "profundizar el cambio" que encabeza Morales desde 2006.

El mandatario ha dicho que la cita, llamada oficialmente "Cumbre Social" y "Primer Encuentro Plurinacional", formulará una nueva agenda de desarrollo basada en la industrialización de los recursos naturales, propósito en el que ha tenido pocos resultados hasta ahora pese, a sus reiteradas promesas.

Morales convocó la "cumbre" en momentos en que su apoyo popular ha caído al 38 %, casi la mitad del 70 % que le daban las encuestas al empezar su segundo mandato en 2010, mientras que lo reprueban el 53 % de sus compatriotas, según el último sondeo de Ipsos.

El Gobierno ha lamentado la ausencia de tres antiguos aliados: la Central de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), la Central Obrera Boliviana (COB) y el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasusyu (Conamaq), que agrupa principalmente a pueblos andinos aimaras y quechuas.

El viceministro de Coordinación Gubernamental, César Navarro, dijo que el debate de Cochabamba tocará, entre otros, "temas estructurales" de la economía del país como los salarios, por lo que no entiende la marginación de la COB.

La COB, la Cidob y el Conamaq apoyaron el "Pacto de Unidad" de 2004, coalición de indigenistas, izquierdistas y nacionalistas que respaldó a Morales desde 2004 y fue fundamental para su triunfo en las elecciones de 2005, y su alejamiento actual revela su creciente pérdida de apoyo popular.

El presidente de la CIDOB, Adolfo Chávez, ratificó hoy que esa asociación indígena no asistirá a la cita convocada por el mandatario de origen aimara, y que además organizará otro foro alternativo desde el martes en la ciudad oriental de Santa Cruz, para analizar sus prioridades.

La CIDOB, que reúne a 34 etnias, encabezó entre agosto y octubre pasados una marcha de cientos de indígenas que llegó desde la Amazonía hasta las puertas del Palacio de Gobierno de La Paz, donde acamparon hasta obligar a Morales a proclamar una ley que vetó una carretera en el parque natural Tipnis.

Aunque Morales promulgó la ley, varios sectores afines, como los sindicatos de productores de coca que él lidera y autoridades regionales oficialistas, le piden ahora que la anule y construya de todos modos esa carretera financiada por Brasil

"No podés ir a una invitación cuando el propio enemigo está clavando la puñalada por la espalda", declaró hoy Chávez a radio Erbol al explicar su ausencia en la cita oficialista de Cochabamba, y agregó: "No podés darle herramientas al enemigo cuando te está estrangulando".

La Cidob invitó a Morales a su encuentro en Santa Cruz, para que escuche sus demandas, y rechaza la acusación oficialista de que esa entidad tiene alianzas con la derecha.

A su vez, un dirigente de la COB, Bruno Apaza, dijo que la mayor central obrera no asistirá a la cita de Morales porque será manejada de forma "única" por el partido oficial, el Movimiento al Socialismo (MAS), lo cual no es un "escenario valido" para concertar una agenda de gestión nacional.

Tampoco acudirán a Cochabamba varias organizaciones de medios y periodistas convocados por el Gobierno, debido a que los informadores temen que el oficialismo planteará allí reformas que pueden afectar la libertad de expresión.

"La Cumbre Social, cuyo objetivo es estrictamente político, económico y social, no constituye el espacio apropiado para considerar, menos todavía regular, temas que ya están debidamente normados por la legislación nacional e internacional", señala un comunicado de las asociaciones de medios y prensa.

Si estarán en Cochabamba organizaciones sindicales, indígenas y campesinas afines a Morales, legisladores oficialistas, algunos rectores universitarios y dirigentes empresariales y gremiales, la mayoría del gabinete ministerial y gobernadores y alcaldes progubernamentales.