La escasa participación de votantes y la relativa tranquilidad de la jornada electoral marcaron hoy los comicios legislativos de Costa de Marfil, un país que hace sólo ocho meses salió de una crisis política que dejó más de 3.000 muertos.

En el colegio electoral de Riviera Golf, un barrio residencial de Abiyán, cinco horas después de la apertura de los colegios electorales tan sólo habían ejercido su derecho al voto 35 de los 352 electores registrados.

"Esperamos que más adelante venga más gente, pero tengo muchas dudas", dijo a Efe un agente de la Comisión Electoral Independiente (CEI) de Costa de Marfil, Carino Soungoan.

"La gente no parece estar interesada en estas elecciones", agregó Soungoan, que destacó el caso de un elector que se presentó a votar sin carné de identidad porque lo había perdido después de los pasados comicios presidenciales, que desencadenaron una violenta crisis postelectoral desde diciembre de 2010 hasta abril de 2011.

En estas elecciones legislativas por el momento sólo se ha informado oficialmente sobre contados incidentes en el país.

Otro posible motivo de la baja afluencia es que numerosos marfileños se vieron forzados a cambiar de residencia durante la crisis postelectoral y otros muchos perdieron sus documentos de identidad, necesarios para votar, según coincidieron varios representantes de candidatos a las elecciones entrevistados por Efe.

Unos 5,7 millones de marfileños estaban convocados hoy para elegir a los ocupantes de los 255 escaños de su Asamblea Nacional, que se disputan 942 candidatos de 30 partidos políticos.

Destaca en estas elecciones también la ausencia del partido exgobernante Frente Patriótico Marfileños (FPI), que decidió boicotear las elecciones en protesta por la detención de su líder, el exmandatario Laurent Gbagbo, trasladado a la Haya para comparecer ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes contra la humanidad.

Aunque la nota dominante haya sido la tranquilidad, el ministro de Defensa, Paul Koffi, señaló en rueda de prensa que hoy se hallaron los cuerpos de tres personas en Buaké, en el norte del país, y se investiga si su muerte está relacionada con las elecciones.

Asimismo, dijo que se han registrado incidentes violentos en la localidad norteña de Odjenné, y la explosión de una granada en el centro-oeste del país, sin precisar si en ambos sucesos hubo víctimas.

El presidente del país, Alassane Ouattara, que acudió a votar al colegio electoral de Santa María, en el barrio residencial de Cocody, en Abiyán, declaró que "esta jornada electoral es clave para todos los marfileños".

"El Parlamento que surja de estas elecciones será uno verdaderamente consensuado y contribuirá al refuerzo de las democracia en nuestro país", agregó Ouattara.

El presidente instó a los ciudadanos a votar para tratar de conseguir que el índice de participación de estos comicios sea superior al 32,7 por ciento que se registró en las legislativas de 2001.

"Este voto es un voto ciudadano. Es importante participar en las legislativas pues el Parlamento es el que adopta las leyes, que son el fundamento de la República", añadió el mandatario, líder de la Agrupación de los Republicanos (RDR).

Los expertos consideran a la RDR y al Partido Democrático de Costa de Marfil (PDCI), que ha dirigido el país durante cuatro décadas, favoritos para hacerse con la mayoría de los escaños de la Asamblea Nacional.

"Necesitamos un Parlamento para trabajar, de forma que las leyes se adapten a una nueva Costa de Marfil, reconciliada y agrupada", puntualizó el presidente Ouattara, elegido en noviembre tras una apretada segunda ronda de presidenciales frente al exmandatario Gbagbo.

La negativa de Gbagbo de admitir su derrota y ceder el poder a Ouattara provocó una crisis postelectoral en la que murieron al menos 3.000 personas, según la ONU.