Las autoridades de Pakistán tomaron hoy el control de la base aérea de Shamsi, en el oeste del país, que ha sido evacuada por EEUU tras las represalias ordenadas por Islamabad a causa del ataque de la OTAN que mató a 24 soldados paquistaníes.

La bandera estadounidense que ondeaba en la base, que servía de apoyo al programa de aviones espía de Washington, fue arriada por los miembros de la autoridad aérea y de la guardia fronteriza que se hicieron cargo de las instalaciones, informaron medios locales.

Según la cadena Express TV, el personal de EEUU había sacado de la base los últimos los radares y el equipamiento militar de vigilancia, que ha sido llevado junto a los aviones espía a instalaciones de la OTAN en el vecino Afganistán.

El diario Dawn cita a una fuente -no identificada- del Gobierno paquistaní para afirmar que un avión de carga de las Fuerzas Aéreas estadounidenses trasladó ayer las últimas tropas y equipos a "su próximo destino".

Según el rotativo, en la última semana una veintena de aparatos militares de EEUU han despegado de la base, situada a unos 300 kilómetros al sur de la ciudad de Qüetta y usada por los norteamericanos desde la invasión de Afganistán en 2001.

Hoy vencía el plazo dado por Pakistán para que EEUU pusiera fin a sus operaciones en Shamsi, usada extraoficialmente para bombardear con aviones no tripulados las áreas tribales fronterizas con Afganistán, feudos de diversas milicias integristas islámicas.

Islamabad también bloqueó el paso de suministros terrestres para las tropas internacionales desplegadas en Afganistán como represalia por el bombardeo de la OTAN contra un puesto fronterizo paquistaní que causó la muerte de 24 soldados el pasado 26 de noviembre.

Esta es la tercera vez en este año que las autoridades paquistaníes pedían a EEUU que evacuaran la base de Shamsi, después de las polémicas bilaterales surgidas a raíz de la detención del espía Raymond Davis y del asesinato de Osama bin Laden.