La capital de Rusia, a pocos minutos de que empiece la gran manifestación convocada para denunciar el fraude del oficialismo en los comicios parlamentarios del pasado domingo, se prepara para recibir hoy a decenas de miles de personas en la plaza Bolótnaya.

Más de 30.000 personas han expresado su deseo de acudir a la manifestación antigubernamental moscovita, que podría ser la más numerosa que se recuerda en este país desde los años 90 del siglo pasado.

El centro de la ciudad está invadido por la policía y soldados del llamado Ejercito de Interior, tradicional complemento de las autoridades policiales rusas a la hora de garantizar el orden público.

Los históricos lugares de concentración de la oposición, donde hoy no se ha autorizado la marcha de los manifestantes, han sido bloqueados por las fuerzas del orden público, según la agencia Interfax.

Vehículos de la policía y del Ejército controlan los accesos a la Plaza Roja y a la Plaza Manézhnaya, cerradas completamente al tránsito de coches y peatones, al igual que la plaza de la Revolución, donde iba a celebrarse inicialmente el acto antes de ser trasladado a Bolótnaya tras acordarlo con las autoridades de Moscú.

Aunque la gran mayoría de los convocantes insisten en que la manifestación transcurra según lo acordado con el Ayuntamiento de la capital, sin entrar en ningún tipo de provocaciones, algunos opositores no parlamentarios, como la formación "La Otra Rusia", rechazaron ayer el traslado del acto a la plaza Bolótnaya.

La formación liderada por el escritor Eduard Limónov, creador de la llamada "Estrategia 31" que una vez cada dos meses se manifiesta en la plaza Triumfálnaya, llamó a sus seguidores a concentrarse en la plaza de la Revolución.

Esta céntrica plaza moscovita, aledaña al mítico teatro Bolshói, ha sido acordonada por dos anillos de vallas metálicas para impedir el acceso de los manifestantes.

Activistas y defensores de los derechos humanos, mientras tanto, anunciaron la creación de un centro de atención a los participantes en el acto de protesta de hoy.

Históricas organizaciones como Memorial, el Grupo de Helsinki de Moscú, Veredicto Social y el Comité contra las Torturas, entre otras, han montado en Bolótnaya un centro para atender las denuncias de los ciudadanos en caso de que la policía reprima a los manifestantes.

"Las consultas jurídicas a los ciudadanos se darán en tiempo real", señala un comunicado de Veredicto Social.