El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el Consejo de Seguridad del organismo condenaron hoy el atentado perpetrado contra una patrulla de cascos azules en el sur del Líbano, que provocó cinco heridos entre los integrantes de la misión de Naciones Unidas en ese país (FINUL).

Ban "condena enérgicamente el ataque contra un vehículo de la FINUL cerca de la ciudad de Tiro y que dejó a cinco de sus militares heridos", señaló el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en un comunicado distribuido en la sede central de Naciones Unidas en Nueva York.

El máximo responsable de la ONU señaló que el ataque de este viernes a la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), el tercero desde el pasado mayo, es "perturbador" y pone de manifiesto que "la seguridad y la protección de todo el personal de la ONU en el Líbano son de fundamental importancia".

El ataque tuvo lugar cerca de la ciudad meridional de Tiro, donde estalló un artefacto explosivo colocado en un contenedor de basura al paso de una patrulla de un contingente francés integrado en la FINUL, con lo que cinco cascos azules y al menos un civil libanés resultaron heridos.

"El secretario general espera que se identifique rápidamente a los autores (del ataque) y se les lleve ante la justicia", añadió el comunicado, en el que se detalla que los responsables de la FINUL y las autoridades del Líbano colaboran "estrechamente" en la investigación para esclarecer los detalles del atentado.

El Consejo de Seguridad de la ONU también condenó hoy "en los términos más contundentes" el ataque terrorista mediante un comunicado acordado por unanimidad por sus quince miembros y en el que se pide que las fuerzas armadas libanesas y la FINUL colaboren para "finalizar rápidamente la investigación" de lo ocurrido.

"Los miembros del Consejo de Seguridad condenan todos los intentos de amenazar la seguridad y la estabilidad del Líbano, y reafirman su determinación por asegurar que esos actos de intimidación no eviten que la FINUL ejecuten su mandato", indicaron en el comunicado.

El máximo órgano internacional de seguridad pidió también "a todas las partes que obedezcan escrupulosamente a su obligación de respetar la seguridad de la FINUL y de otro personal de Naciones Unidas, y de garantizar la libertad de movimiento de la FINUL".