El Gobierno paraguayo seguirá con una fuerte dotación policial en el noreste del país en busca de los líderes de un grupo armado que opera en esa región, a pesar de haber concluido el estado de excepción de 60 días, anunció hoy una fuente oficial.

La medida, que abarcó los departamentos de San Pedro, centro, y Concepción (noreste), fue declarada el 10 de octubre a instancias del Congreso, luego de una serie de ataques del autodenominado grupo de izquierda Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), con nexo con la guerrilla colombiana, según las autoridades.

"Vamos a continuar, no vamos a disminuir el personal (policial) que tenemos en la zona, (hay) alrededor de 1.500 efectivos entre los departamentos de San Pedro y Concepción", afirmó el ministro de Interior, Carlos Filizzola, a la radio Primero de Marzo.

Filizzola explicó que "cuando termina el estado de excepción las fuerzas militares no pueden ser operativas desde el punto de vista de la seguridad interna", por lo que deberán ser replegadas a sus respectivas bases.

Otros actos delictivos perpetrados por el EPP ya habían motivado una medida similar declarada el 24 de abril de 2010 por 30 días en cinco departamentos y que concluyó sin la captura de sus líderes, aunque algunos de estos murieron meses después en tiroteos con la Policía.

Filizzola aclaró que las fuerzas armadas seguirán colaborando en tareas de apoyo e inteligencia con el contingente policial enviado a la zona "con el objetivo claro, concreto y firme que es la captura de esta banda criminal".

El EPP opera en los bosques del noreste del país, principalmente en Concepción, y las autoridades le atribuyen secuestros de hacendados, asesinatos de policías, ataques a fincas agrícolas e instalación de explosivos en sedes estatales.

Ese grupo, de una decena de miembros y por cuyas cabezas las autoridades han puesto precio, es conocido como tal a partir de 2008 aunque varios de sus cabecillas están encarcelados y condenados por sonados casos de secuestros perpetrados entre 2001 y 2005.