El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo hoy que "lamentablemente" tuvo que suspender el viaje a Buenos Aires para asistir al acto de toma de posesión de su homóloga Cristina Fernández porque su Gobierno está dedicado a atender la situación de crisis que dejó las lluvias de los últimos días.

"Lamentablemente tuve que suspender mi viaje a Buenos Aires, Nicolás (Maduro, canciller) está saliendo para allá", dijo Chávez en un contacto telefónico con la estatal VTV e indicó que tomó la decisión de quedarse en Venezuela "y enfrentar la situación tomando decisiones, aprobando recursos, entregando viviendas".

El mandatario venezolano, quien también tenía previsto encontrarse en Sao Paulo con el expresidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, dijo que tampoco podrá verlo en esta oportunidad pero aseguró que "en cualquier momento" irá a visitarlo.

"Lo de Brasil era de retorno (de Argentina), el domingo, ya había cuadrado con Lula para vernos allá en Sao Paulo, pero lamentablemente no voy a poder (...) primero que nada, las prioridades, mañana entregaremos viviendas a los refugiados", indicó el mandatario.

Chávez dijo que acababa de redactar una carta "bien bonita" que le enviará a la mandataria argentina "compañera del alma" lamentando no poder acompañarla físicamente y leyó un extracto de la misiva.

"Hermana mía hace cuatro años recibiste el bastón de mando de las manos de Néstor (Kirchner), este 10 de diciembre lo recibes de manos del pueblo en el que Néstor vive y vivirá por siempre, el sigue entre nosotros y está acompañándote mujer valiente, presidenta coraje como el mismo Néstor te definiera", leyó el mandatario.

La llamada del presidente sirvió para acallar los rumores acerca de una supuesta recaída de su estado de salud y aseguró que se encuentra muy bien y aprovechó para hacer un llamado "al pueblo venezolano" para que no sea víctima de rumores.

"Yo estoy bien, seguiré bien con el favor de dios, recuperándome y asumiendo cada día con mayor firmeza la vanguardia", aseguró el jefe de Estado.

Chávez atribuyó estos rumores acerca del supuesto deterioro de su salud a una campaña de la oposición para tratar de "apagar el éxito de la cumbre" del nacimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que tuvo lugar en Caracas los pasados 2 y 3 de diciembre.

"Se trata de desviar la atención, de minimizar ese tremendo impacto", dijo y especuló que también pudiera tratarse de acallar las encuestas que lo dan como ganador de las elecciones presidenciales de octubre de 2012 con, aseguró, 60 y 70 % de apoyo.

"Estos precandidatos están dando lástima, no tienen qué ofrecerle al país, no tienen un proyecto, solo los mueve el odio (...) algunos tratando de parecerse a mi, pero les queda mal, yo soy auténtico y soy un espontáneo", comentó.

Tras anunciar el pasado 30 de junio que había sido operado de un tumor canceroso, Chávez fue sometido a cuatro sesiones de quimioterapia y actualmente asegura que ya se ha curado.