La primera entrevista de Bashar Assad con un periodista de la televisión occidental desde el levantamiento en su país fue dura para Barbara Walters y ABC News, pero no tanto para Assad.

En los extractos transmitidos el miércoles por ABC, Assad negó haber ordenado una redada violenta contra sus residentes y fustigó a Naciones Unidas cuando Walters le preguntó sobre las denuncias de la ONU sobre los asesinatos generalizados y la tortura de los manifestantes en Siria, desde el inicio del levantamiento en marzo.

Walters confrontó a Assad con imágenes de civiles golpeados por su régimen y cuando le preguntó sobre la tortura de niños él respondió: "Siendo honesto contigo Barbara, tú no vives aquí".

El miércoles la periodista habló de la "desconexión" Assad sobre lo que está ocurriendo en su país y sobre su propio papel, una actitud que podría haberse prolongado en sus charlas en el Palacio Presidencial.

"Quedó muy conforme con la entrevista", dijo. "Le gusta la confrontación, le gustan las preguntas difíciles, cuando terminamos sonrió y me agradeció, se veía contento. No sé si le hice algún favor".

Walters dijo en una entrevista que le daba miedo ir a Siria porque el gobierno de Estados Unidos le había advertido que no saliera de su habitación en el hotel. Además una aerolínea jordana contactada para la última parte de su viaje retrasó su vuelo porque no quería que su piloto se quedada en Siria durante la noche.

Pero sus temores se disiparon para cuando llegó a Damasco tras recorrer 28,9 kilómetros (18 millas) desde el aeropuerto. Incluso se aventuró a varios mercados y habló con la gente, aunque siempre iba acompañada por un representante del gobierno.

Walters dijo que había conocido a Assad antes, lo que redujo cualquier temor que podría haber tenido sobre él. Cuando estuvo en Medio Oriente hace varios años, dijo que la esposa de Assad le llamó y le pidió a Walters una reunión fuera de cámaras con la pareja en Damasco. Walters también viajó a Siria hace tres años, en busca de una entrevista, pero ésta no se dio.

También pensó que su nueva entrevista no sucedería luego que Assad canceló una reunión hace dos semanas, al parecer porque se realizaría cerca del momento en el que la Liga Arabe condenaba a Siria. Pero después supo que Assad quería hablar.

Assad eligió claramente a Walters para la entrevista.

"No puedo decir por qué me solicitó", dijo. "Sólo les puedo decir que nos habíamos reunido en dos ocasiones previas".

ABC News, bajo la dirección de su nuevo presidente Ben Sherwood, ha hecho de sus entrevistas una prioridad. El año pasado la conductora de "World News" Diane Sawyer entrevistó a la congresista Gabrielle Giffords y la conductora de "This Week" Christiane Amanpour se entrevistó con el ex presidente egipcio Hosni Mubarak y el fallecido dictador libio Moamar Gadafi.

Sawyer y Amanpour son vistas como periodistas de noticias duras, mientras que Walters, una de las conductoras de "The View" — un programa de entrevistas matutinas para mujeres — es considerada más una periodista de entretenimiento, a pesar de su larga y valiosa trayectoria como reportera de noticias, conductora y entrevistadora.

El crítico del diario Toronto Globe and Mail Affen Chowdhry publicó el miércoles que si el gobierno sirio había esperado una entrevista "suave" con Walters del tipo reservado para las estrellas de cine "terminó con algo muy diferente".

Cuando ABC llegó a Damasco, un asistente de Assad dijo que las cámaras del gobierno deberían usarse para grabar la entrevista, pero Walters rechazó esto. Dos asistentes de Assad pidieron el derecho a revisar la grabación tras la entrevista pero la ABC se negó también a eso.

El gobierno dijo que el reportero Alexander Marquardt, quien acompañó a Walters, tendría libertad para viajar por el país. En un blog de ABC, Marquardt dijo que esto no resultó y que fue a la ciudad de Dará y se dio cuenta que la mayoría de los residentes no querían hablar porque había agentes de la policía cerca. Después, el gobernador de Dará le impidió viajar a la ciudad de Dael, argumentando que no era seguro.

Walters dijo que parecía que algunos de los aliados de Assad estaban interesados en que el líder tuviera una mayor presencia en Occidente. El médico con estudios en Gran Bretaña "no está loco, no es un hombre salvaje como Gadafi", dijo Walters.

"Por qué hizo esto ahora, no lo sé", dijo.