Toyota Motor Corp. redujo drásticamente el viernes sus expectativas de ganancias para el año fiscal que concluye en marzo debido a la fortaleza del yen y las recientes inundaciones en Tailandia.

La mayor fabricante automovilística japonesa espera cerrar con una utilidad neta de 180.000 millones de yenes (2.300 millones de dólares), cifra 54% inferior a los 390.000 millones de yenes (5.022 millones de dólares) que había pronosticado en agosto.

Además prevé ingresos menores por 18,2 billones de yenes (234.360 millones de dólares) en comparación con los 19 billones de yenes (2.446 billones de dólares) que esperaba.

Toyota espera vender 7,38 millones de vehículos en todo el mundo este año en lugar de los 7,6 millones que predijo hace cuatro meses.

El mes pasado, la armadora se abstuvo de dar a conocer nuevas expectativas de ingresos al anunciar los resultados del primer semestre y planteó sus dudas por las inundaciones en Tailandia que interrumpieron el abasto de suministros.

Ha sido un año difícil para las automotrices japonesas, las cuales primero se vieron afectadas por un sismo y un tsunami registrado en marzo en Japón. Prácticamente se estaban recuperado de los desastres cuando se enfrentaron a las inmensas inundaciones en Tailandia en el otoño.

La producción de vehículos en zonas tan alejadas como Norteamérica fue reducida debido a que los abastecedores se vieron afectados por las inundaciones.

Las nuevas proyecciones de Toyota incorporan una merma sin precedentes de 120.000 millones de yenes (1.540 millones de dólares) en las ganancias operativas a causa de las inundaciones en Tailandia y otros 190.000 millones de yenes (2.440 millones de dólares) por el impacto negativo a raíz del tipo de cambio.