Los mecanismos regionales de concertación como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) no suponen una amenaza para la Organización de Estados Americanos (OEA), aseguró hoy en México el secretario general de ésta, el chileno José Miguel Insulza.

"La CELAC está lejos de ser una amenaza para nosotros, como también están lejos de serlo los organismos regionales", indicó Insulza en la última jornada del II Foro de la Democracia Latinoamericana.

La CELAC, promovida por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, surgió el pasado fin de semana como un organismo puramente latinoamericano y caribeño, sin EE.UU. y Canadá, y heredero del Grupo de Río.

Insulza explicó que la OEA es una institución con una organización muy distinta a otras entidades regionales, luego de que algunos de los líderes de la CELAC afirmaran que este organismo "sería como la sustitución de la OEA".

Aclaró que para eso se debe contar con una carta constitutiva, aportar recursos, contar con un conjunto de programas permanentes, tener una estructura permanente, así como tareas obligatorias que cumplir.

Insulza explicó que en el caso de la CELAC se trataba de crear un mecanismo de coordinación y diálogo en torno a la experiencia del Grupo de Río que existió en los años 80 con el llamado Sistema Económico Latinoamericano.

Consideró que son bienvenidos los mecanismos de consulta y coordinación en la región para que los países pueden actuar mejor ante el mundo, aunque precisó que sus proyecciones y sus limitaciones "están dadas por el grado de consenso que sean capaces de forjar entre los países".

Recordó que no siempre se ha alcanzado un consenso en diversos temas internacionales como en la Convención de Derechos Humanos de Naciones Unidas, o en el caso ante el régimen de Siria, en el que unos lo defendieron y otros lo atacaron con el mismo vigor.

Insulza indicó que actualmente existen otros mecanismos regionales en América Latina con los cuales la OEA tiene la mejor relación porque hay temas que dejaron de ser hemisféricos y han sido resueltos en los países.

Recomendó que los asuntos regionales los manejen los organismos regionales y los hemisféricos queden en manos de la OEA, la cual "lleva una agenda bastante más importante" y que puede "cubrir bien".

Señaló que todos los temas que se abordan en la OEA deben tener el consenso de todos los países y aclaró que "si no hay acuerdo en poner en marcha los mecanismos, los mecanismos no se ponen en marcha".