El Gobierno paraguayo consideró hoy que se requiere de más tiempo que los 60 días contemplados en el estado de excepción, que concluirá este sábado, para atrapar a los cabecillas del grupo armado que opera en el noreste del país.

"Desde un principio dijimos que no es posible detener a los responsables" del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en el plazo establecido por el Congreso en la medida que abarcó los departamentos de Concepción y San Pedro, dijo a los medios el jefe de Gabinete, Miguel López Perito.

El EPP, una escisión del extraparlamentario Partido Patria Libre (PPL, de izquierda) opera en las regiones boscosas del noreste del país con una decena de miembros, a los que se atribuyen secuestros de hacendados, asesinatos de policías, ataques a fincas agrícolas e instalación de explosivos en sedes estatales.

López Perito recalcó que la medida fue decidida por el Congreso en medio de la expectación ciudadana y de presiones políticas, principalmente de la oposición, que controla el Parlamento.

Añadió que una mejor estructuración de las fuerzas de seguridad hubiera permitido "mejores resultados" en la zona, en donde fueron desplazadas tropas combinadas del Ejército y la Policía.

El EPP, con vinculaciones con la guerrilla colombiana, según la Fiscalía paraguaya, es conocido como tal desde 2008, aunque algunos de sus líderes fueron condenados por el secuestro y asesinato en 2005 de Cecilia Cubas, hija del expresidente Raúl Cubas (1998-99).