El aspirante presidencial republicano Mitt Romney inició un vasto y agresivo ataque contra su ascendente rival Newt Gingrich, con partidarios y personal de campaña describiendo al ex presidente de la Cámara de Representantes como alguien no merecedor de la nominación y la presidencia.

Romney busca minar a Gingrich en los frentes personal y profesional antes de las primeras votaciones de la contienda republicana — el 3 de enero en Iowa — , un cambio radical de actitud por el ex líder de las encuestas, que había básicamente hecho caso omiso a sus oponentes en el partido. Gingrich ha conseguido una considerable ventaja en Iowa.

Las críticas el jueves de Romney y sus aliados, tras centrarse durante meses en el presidente Barack Obama, se producen en momentos en que la contienda republicana se ha convertido en una competencia entre dos. El rápido ascenso de Gingrich en los sondeos nacionales y estatales amenaza el estatus previo de Romney como el republicano con mayores probabilidades de enfrentarse con Obama en noviembre del 2012.

Gingrich aún marcha detrás de Romney en Nueva Hampshire, el segundo estado en votar por un candidato y que tiene fronteras con Massachusetts, el estado que Romney gobernó. Pero el ascenso de Gingrich refleja la creciente convicción de los republicanos conservadores de que su estilo político le da mejores oportunidades para derrotar a Obama.

El índice de aprobación del presidente se ha desplomado a causa de la situación económica. Los votantes están decepcionados por el alto desempleo y los millones de ejecuciones de hipotecas.

Romney y Gingrich van a enfrentarse en un debate televisivo el sábado por la noche.

Mientras Romney y otros candidatos planeaban el viernes reuniones públicas en Iowa, Gingrich tenía planeado un solo evento: una firma de libros a unas pocas cuadras del Capitolio en Washington. Gingrich ha combinado las actividades tradicionales de campaña con frecuentes actos de ventas de sus libros y películas, que le han ganado millones de dólares.