Cuba considera una "provocación" la flotilla de exiliados que lanzará fuegos artificiales en aguas internacionales frente a la costa del país en apoyo a la disidencia interna, según dijo hoy un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

"Desde mi punto de vista se trata de una provocación política contra las autoridades cubanas", manifestó en un acto en La Habana René Mujica, coordinador del grupo de análisis de la dirección de América del Norte del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Según este funcionario, el Gobierno de Estados Unidos "está perfectamente informado acerca de la preocupación del Gobierno cubano con relación a este tipo de provocaciones que se han realizado de manera repetida" contra la isla.

Mujica también aludió a la responsabilidad de las autoridades norteamericanas por el hecho de que "esa acción se origina en territorio de Estados Unidos".

Una flotilla de cinco embarcaciones con unos 60 exiliados a bordo zarpó hoy desde Cayo Hueso (extremo sur de Florida) hacia aguas internacionales, para lanzar fuegos artificiales frente a las costas de Cuba en apoyo a la disidencia interna.

Se trata de la décimoctava flotilla de estas características que organiza el exilio cubano contra Cuba, según precisó José Luis Méndez, experto del Centro de Estudios del Ministerio de Interior cubano, que participó en La Habana en una conferencia sobre terrorismo contra Cuba celebrada en la Cancillería.

Méndez subrayó que uno de los promotores de esta nueva acción es el presidente del Movimiento Democracia, Ramón Saúl Sánchez Rizo, al que definió como "un terrorista conocido desde hace muchos años por sus acciones violentas en Estados Unidos"

Precisamente, el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), dedica hoy a Sánchez Rizo un extenso artículo titulado "Un 'pacifista' y un 'demócrata' que se pasó cuarenta años poniendo bombas".

José Luis Méndez advirtió de que el lanzamiento de "potentes emisiones de luz", como se refirió a los fuegos artificiales, puede interferir en la aviación civil, así como en la "tranquilidad ciudadana en Cuba", por incitar a actos ciudadanos de desobediencia.

"No se trata de meros juegos artificiales sino que hay un aspecto meramente subversivo", dijo Méndez, quien calificó de "gesto inquietante" que la administración de Barack Obama no haya prohibido la acción de la flotilla.

A juicio del experto del Ministerio de Interior cubano, lo deseable sería que los ciudadanos estadounidenses tuvieran derecho de viajar libremente a Cuba, incluso en flotillas de amistad y solidaridad, y que se evitasen "estos actos hostiles contra la soberanía cubana".