La detonación de municiones por causas aún desconocidas en un centro policial al norte de Quito dejó hoy al menos catorce heridos, tras causar dos explosiones que reventaron las ventanas de los alrededores, informó el Ministerio del Interior.

Sin embargo, en un comunicado, la Policía Nacional indicó que atendió a trece cadetes, tres civiles, tres niños y dos policías del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) por cortaduras y traumas, mientras que un sargento de este cuerpo fue trasladado a un hospital por quemaduras de segundo grado, pero está fuera de peligro.

"La casa se meció, yo me estrellé contra la refrigeradora y volaron todos los vidrios de la casa, ya no tengo un vidrio", dijo a Efe María Lacoba, dirigente vecinal del barrio.

Su vivienda estaba dentro del área de un kilómetro a la redonda que fue alcanzada por la onda expansiva, según cálculos de las autoridades.

El accidente ocurrió por la detonación de munición en la sede del GIR, una unidad de elite de la policía, en la localidad de Pusuquí, al norte de Quito, según confirmó a Efe una fuente del Ministerio del Interior, que pidió no ser identificada.

"Está aún por determinarse en qué circunstancias" se produjo la detonación, dijo.

El ministro de Interior, José Serrano, mantuvo hoy una reunión con la cúpula policial y el alcalde de Quito, Augusto Barrera, para evaluar los daños y acordaron reubicar el polvorín del GIR.

"Vamos a cubrir todos los gastos", dijo Serrano, según unas declaraciones que recoge el comunicado de la policía.

Al momento, 45 ingenieros y arquitectos se encuentran en el lugar de los hechos para evaluar los daños, mientras agentes trabajan en recoger los escombros de las casas afectadas, señaló el comunicado.

Según el Ministerio del Interior, al Hospital de la Policía ingresaron ocho cadetes que sufrieron cortaduras de vidrios, quienes están en condición estable, así como un sargento de la policía y un civil, cuyas heridas no detalló.

Además, otros cuatro heridos fueron trasladados al hospital Baca Ortiz, según el ministerio, que no dio información sobre su gravedad.

Margarita Benalcázar, directora del Colegio Fiscal "Simón Rodríguez", contiguo a la sede del GIR, dijo a Efe que algunos niños registraron heridas leves, mientras que dos docentes sufrieron heridas algo más graves "por el impacto de vidrios en la cabeza y la cara".

La detonación también afectó considerablemente la Casa Hogar "María Campi de Yoder", la cual perdió todos sus ventanales y los cristales terminaron esparcidos encima del mobiliario y las camas de los niños que viven en las instalaciones.

Según informó una trabajadora del centro, un bebé tuvo que ser atendido por leves cortes.

El alcalde Barrera, quien se desplazó al lugar del accidente, dijo a la prensa que en total hay siete niños heridos leves.

Una columna de humo señaló durante algunas horas el sitio del accidente, ocurrido en torno a las 11.15 hora local (16.15 GMT), pero a media tarde el coronel Fernando Ordóñez, del Cuerpo de Bomberos, informó que el fuego estaba "prácticamente controlado".

A esa hora los cadetes de la Escuela Superior de Policía General "Alberto Enríquez Gallo", que está delante de la sede del GIR, esperaban fuera del área acordonada, mientras que los niños de la escuela "Simón Rodríguez" fueron trasladados al Colegio Militar, según su directora.

Por su parte, la policía Nacional se comprometió a garantizar la seguridad de los domicilios afectados, mientras que la Fiscalía sigue con las investigaciones para determinar las causas de la explosión, según el comunicado policial.