Al menos nueve personas murieron hoy, entre ellas cuatro soldados desertores, al reprimir las fuerzas leales al régimen sirio las manifestaciones convocadas en todo el país contra el presidente del país, Bachar al Asad.

Los opositores Comités de Coordinación Local informaron de la muerte por disparos de las fuerzas de seguridad y de francotiradores de cuatro personas en la provincia de Homs (centro), entre ellas dos niños y una mujer, de cuatro desertores en la de Idleb (norte), y de un civil en Duma, en los alrededores de Damasco.

En Homs, uno de los principales bastiones de la oposición, los cuerpos de seguridad y el Ejército continuaron con la violenta ofensiva que emprendieron hace ya algunas semanas.

Varias explosiones se produjeron en el barrio de Dir Baalba, mientras que en el de Bayada los disparos de las fuerzas de seguridad causaron numerosos heridos.

En cuanto a los soldados disidentes fallecidos, los Comités no especificaron las circunstancias de su muerte, pero la provincia de Idleb es escenario frecuente de combates entre las tropas regulares y los desertores.

Entretanto en Duma, hubo un amplio despliegue de francotiradores y hombres de seguridad, que cortaron varias calles de la ciudad.

Estos incidentes coincidieron con una nueva jornada de multitudinarias protestas contra Al Asad en todo el país, como es habitual los viernes desde hace ya nueve meses.

En la provincia meridional de Deraa, más de cincuenta manifestaciones salieron en distintas zonas pese a las amplias campañas de detenciones y a que las comunicaciones por internet y teléfono móvil permanecen cortadas.

También, miles de manifestantes tomaron las calles de otras provincias como la de Hama (centro), donde hubo varios heridos por disparos de las fuerzas de seguridad, y Alepo (norte).

Desde mediados del pasado mes de marzo, cuando comenzaron las protestas populares en contra del régimen de Al Asad, más de 4.000 personas han muerto a causa de la represión de las fuerzas de seguridad, según datos de Naciones Unidas.