Rusia y otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU mostraron hoy sus reticencias a que la Alta Comisionada de Derechos Humanos del organismo, Navy Pillay, informe a ese órgano sobre la represión que vive Siria, tal y como reclamaron al menos nueve de sus miembros.

Rusia, China, Brasil e India se mostraron hoy "reticentes", según explicaron a Efe fuentes diplomáticas, a que Pillay comparezca ante el Consejo de Seguridad, después de que Francia y sus socios europeos, apoyados por Estados Unidos y otros países, reclamaran para los próximos días la presencia de la Alta Comisionada.

Esas delegaciones evitaron mostrar su abierta oposición a la comparecencia de Pillay, pero pidieron tiempo al resto de miembros del órgano para decidir su postura ya que deben consultarlo con sus Gobiernos, según señalaron las mismas fuentes.

"Por el momento sólo han mostrado su reticencia, pero esperamos que cambien de opinión por el bien del Consejo de Seguridad", explicaron esas fuentes, que señalaron con preocupación la posición de Brasil, que hasta ahora se ha mostrado reacio a una posible actuación del Consejo sobre Siria.

La semana pasada, Pillay informó en Ginebra de que la cifra de víctimas de la represión de las manifestaciones antigubernamentales en Siria desde el pasado mes de marzo supera con amplitud las 4.000 y alertó de que el país se dirige hacia una guerra civil.

Brasil, India y Sudáfrica, además de Líbano, se han abstenido en los distintos intentos de condena al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, en el seno del Consejo de Seguridad, mientras que Rusia y China se han opuesto abiertamente e incluso han ejercido su poder de veto para bloquear una resolución de condena.

"Esperamos que Brasil esté a favor del informe de Pillay, porque, si no, se habrá comportado como un país que hace muy poco caso a los Derechos Humanos", señalaron las mismas fuentes diplomáticas.

Pillay visita este viernes la sede central de Naciones Unidas en Nueva York, donde comparecerá ante la prensa y se prevé que informe de la situación en Siria, una visita que motivó el reclamo de Francia y sus socios para que la Alta Comisionada presente los últimos datos de que la ONU dispone.

La petición se produjo durante las consultas que el Consejo mantenía a puerta cerrada sobre varios asuntos y recibió el respaldo, además Francia, Alemania, el Reino Unido y Portugal (los miembros de la UE que forman parte del órgano), de Estados Unidos, con lo que al menos nueve miembros estarían a favor.

"La mayoría de las delegaciones han expresado su apoyo a la iniciativa", señaló a Efe un portavoz de la Misión de Francia ante la ONU, quien destacó la importancia de que Pillay ponga de nuevo el asunto sirio al menos durante una reunión en la agenda del Consejo de Seguridad, cuya presidencia ostenta este mes Rusia.

En los meses que dura la represión en Siria, el Consejo de Seguridad ha sido incapaz de aprobar una resolución de condena a Damasco, debido a la oposición de Rusia y China, quienes ejercieron en octubre su derecho a veto en ese órgano para oponerse a un texto presentado por los europeos.

"El silencio del Consejo de Seguridad de la ONU ante la situación en Siria es intolerable", aseguró por su parte el embajador alemán, Peter Wittig, al salir de la reunión que el máximo órgano de seguridad internacional e informar de la petición formulada por los europeos.

El Consejo volvía hoy así a mostrar su división a la hora de actuar ante el conflicto en Siria, algo que podría evidenciarse todavía más si no hay acuerdo acerca de la presencia de Pillay, en cuyo caso los países europeos forzarían un llamado "voto de procedimiento", en el que no hay opción al veto, para que Pillay pueda comparecer.