El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, mostró hoy en Praga su "intranquilidad" por la posible salida de la zona euro de algunos de sus miembros e instó a la UE a resolver la situación de la divisa comunitaria.

"Hemos oído de algunos bancos centrales europeos que quieren irse del euro, y esto nos preocupa", declaró Medvédev en rueda de prensa tras reunirse con su homólogo checo, Vaclav Klaus.

"Nos intranquiliza. Pero la crisis tienen que resolverla desde la zona euro, ya que nosotros no lo podemos hacer desde otras fuentes", afirmó el presidente ruso en alusión a una inyección de capital del Fondo Monetario Internacional (FMI), del que Rusia forma parte.

El jefe del Kremlin recordó que en la última reunión del G20 Rusia declaró que estaba preparada "para cumplir con sus compromisos, pero lo principal es lo que se haga en la zona euro".

Constató que "por primera vez, una misma moneda es utilizada en países muy diferentes", pero aún así pidió a los europeos a "no dejar al euro en la estacada".

Klaus, por su parte, indicó que si bien "el euro se rompe por la parte más frágil", en alusión a Grecia y a los países con mayores desequilibrios en sus cuentas públicas, "esto es sólo la punta del iceberg".

"La crisis de la deuda en la zona euro no se resuelve con una ayuda de una sola vez. No depende tampoco de una cumbre comunitaria. Se debe llegar al fundamento, transformar el proceso de integración, el modelo político, social y económico europeo", afirmó el mandatario checo, un conocido euroescéptico.