Es imperdonable que la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF, por sus siglas en inglés) haya utilizado una controversial táctica conocida como "dejar caminar armas" en un intento por desmantelar redes importantes de tráfico de armas en la frontera suroeste con México, indicó el procurador estadounidense Eric Holder.

En un testimonio preparado para lo que se espera sea una hostil audiencia este jueves por la mañana ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Holder asegura que el Departamento de Justicia ha cooperado abiertamente con el Congreso ante la pregunta de cómo la oficina de armas ha manejado la pérdida de cientos de armas adquiridas ilícitamente en Arizona. Muchas de ellas eventualmente fueron recuperadas de escenas de crímenes en México y Estados Unidos.

El miércoles, el senador Chuck Grassley, cuya investigación sacó a la luz el Operativo Rápido y Furioso, pidió la renuncia de Lanny Breuer, jefe de la división criminal del Departamento de Justicia y uno de los principales colaboradores de Holder.