Italia en particular, Europa en general y muchos otros países del mundo necesitan esperanza en estos tiempos difíciles, afirmó el papa Benedicto XVI, al saludar a los compradores navideños y demás al pie de la escalinata de la Plaza de España.

El pontífice siguió la tradición de orar cerca de una estatua de la Virgen María en la plaza cerca de la zona elegante de la capital, que inicia la temporada de compras de Navidad y fin de año.

Unos pocos millares de romanos y turistas escucharon su mensaje, muchos de ellos interrumpiendo sus compras en la fiesta nacional del 8 de diciembre, el Día de la Virgen de la Inmaculada Concepción.

Benedicto instó a los fieles a orar a María para fortalecer la fe de una vida cristiana y para recibir esperanzas.

"La necesitamos, por sobre todo, en este momento tan difícil para Italia, para Europa y para varias partes del mundo", dijo el pontífice, en un breve mensaje antes de orar en silencio sobre una alfombra colocada sobre el empedrado. "Que María nos ayude a ver luz detrás de este manto de niebla que parece envolver la realidad".

Fue una aparente referencia a la crisis financiera que afecta a gran parte del mundo occidental.