El ex líder militar serbobosnio Ratko Mladic compareció hoy con aspecto desmejorado ante el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), donde se declaró "no culpable" de una nueva acusación de la Fiscalía relativa al asesinato de unos 30 musulmanes en la localidad bosnia de Bisinia en 1995.

"No tengo nada que ver con esto y no soy culpable", dijo el acusado después de pedir al juez Alfons Orie que le explicase qué era Bisinia: "¿Es un puente, es un lugar, qué es eso de Bisinia?", dijo dando una impresión de confusión.

Visiblemente más delgado que antes, Mladic protagonizó un altercado con el juez Orie al inicio de la vista, cuando se negó sin un motivo claro a quitarse la gorra de estilo siberiano con la que entró en la sala.

Ante la petición del juez de que quitase la gorra en el tribunal, Mladic empezó a vociferar en serbio con su abogado, sin que los intérpretes ofreciesen traducción.

"Mi paciencia tiene un límite", advirtió el magistrado después de indicar a Mladic que si tenía que hacer consultas a su abogado las hiciese en un tono de voz bajo.

Sin cambiar el número total de cargos, la Fiscalía del TPIY ha reducido la acusación inicial contra Mladic para hacerla "más eficiente", con lo que ha disminuido el número de municipios donde presuntamente se cometieron crímenes y ha añadido los presuntos asesinatos supuestamente cometidos contra musulmanes varones en Bisinia.

Mladic, de 70 años, está acusado de crímenes de guerra y lesa humanidad, entre ellos el genocidio de Srebrenica, ocurridos en la guerra de Bosnia, entre 1992 y 1995.

En Srebrenica fueron asesinados en 1995 unos 8.000 musulmanes varones, supuestamente a manos de las fuerzas serbobosnias dirigidas por Mladic.

Con una salud delicada, Mladic fue trasladado el pasado 31 de mayo a la prisión del TPIY.

Desde su llegada a La Haya ha sido operado de una hernia inguinal y ha sido hospitalizado por una neumonía que el pasado 10 de noviembre le impidió acudir a la sala del tribunal.

Además, el acusado tiene problemas renales y, según uno de sus abogados serbios, sufre las secuelas de dos derrames cerebrales que habría padecido mientras estaba huido de la Justicia.

Los jueces del TPIY solicitaron el pasado mes de noviembre un examen médico a fondo para el ex líder militar serbobosnio para así poder evaluar hasta qué punto su estado de salud puede afectar la marcha del juicio.

La salud de Mladic es una de las principales preocupaciones de la Fiscalía, que quiere evitar que las dolencias del acusado se agraven de tal manera que impidan finalizar el juicio, como ocurrió en el caso del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, que falleció de un infarto en su celda en marzo de 2006.