El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) denunció hoy que 179 profesionales de los medios de comunicación siguen encarcelados en el mundo, la cifra más alta en los últimos quince años, con Irán a la cabeza y por primera vez desde 1990 sin ninguno detenido en las cárceles de América Latina.

"Es un dato positivo que no haya periodistas en América Latina, ya que hasta hace poco Cuba era uno de los principales carceleros del mundo", afirmó a Efe el coordinador de la sección para las América del CPJ, Carlos Lauria, quien sin embargo evitó hacer lecturas triunfalistas y dijo que aún hay peligros en el continente.

En concreto, Lauria mencionó el caso de Cuba, donde el hecho de que hoy no haya periodistas encarcelados, dijo, "no significa que la situación haya mejorado", y lo atribuyó a un "cambio de táctica" por parte del régimen de los hermanos Castro, ya que siguen deteniendo a periodistas "por espacios cortos de tiempo".

Desde 1996 siempre había algún cubano en el censo de periodistas encarcelados del CPJ, con su punto álgido en 2003, cuando después de la "primavera negra" terminaron en la cárcel 29 profesionales, el último de los cuales fue puesto en libertad el pasado abril tras las gestiones de la Iglesia católica y la diplomacia española.

"En Cuba siguen arrestando periodistas independientes como forma de intimidación, sufren actos de repudio y palizas, y además están bajo vigilancia constante", añadió Lauria, quien reiteró que las autoridades de la isla sólo han cambiado de táctica porque dañaba su imagen internacional.

Fuera del continente americano, el CPJ constató que Irán vuelve a ser por segundo año consecutivo "la mayor cárcel de periodistas del mundo", con 42 profesionales de los medios en prisión, por delante de Eritrea (28), China (27), Birmania (12), Vietnam (9) y Siria (8), entre otros países.

"Irán, el mayor carcelero de periodistas del mundo, mantiene sus cárceles abiertas para nuevos arrestos, donde los presos son objeto de tratos inhumanos", denunció el CPJ, que detalló en su informe que desde 2009 se han visto obligados a abandonar el país 67 reporteros ante la campaña "despiadada" de las autoridades contra la prensa.

En su censo, la organización incluye 179 periodistas, editores y fotoperiodistas que hasta este 1 de diciembre seguían entre rejas en "estados represores que buscan asfixiar los flujos de información", un 19 % más que los 145 casos de hace un año, de los cuales casi la mitad trabajan para medios en internet y el 45 % son colaboradores.

"Los periodistas independientes, que en ocasiones no tienen el apoyo institucional que necesitan para hacer frente a las presiones legales o defenderse en los tribunales, se están llevando la peor parte de este aumento sin precedentes de periodistas encarcelados", afirmó el director ejecutivo del CPJ, Joel Simon.

El máximo ejecutivo de la organización recordó que los medios de comunicación ayudan a que se conozcan las quejas de los ciudadanos y contribuyen a que los "poderosos" se responsabilicen por sus actos, por lo que recordó que "su libertad para informar representa nuestra libertad para conocer".

La mayoría de los periodistas fueron encarcelados en sus propios países bajo cargos por subversión contra el estado o por violar las normas de censura, y en más de una tercera parte (65) de los casos, continúan en prisión sin que se hayan hechos públicos los delitos de los que se les acusa.

"Es abominable que de los 28 periodistas entre rejas en Eritrea, no se hayan presentado cargos contra ninguno. Si no hay cargos que presentar en su contra, entonces no deberían estar en prisión", lamentó el director ejecutivo del CPJ, quien exigió la "inmediata" puesta en libertad de todos ellos.

En el caso de China, con 27 periodistas privados de su libertad en las cárceles del gigante asiático, la organización con sede en Nueva York recordó que los números son "consistentes" con los de los últimos años y ponen en evidencia la presión que sufren aquellos que quieren dar voz al pueblo tibetano y a la minoría étnica uigur.

El informe, que no incluye a periodistas encarcelados y liberados en lo que va de año, dedica también un apartado especial a Birmania, con doce reporteros en prisión, un país cuya transición, asegura el CPJ, "no será legítima sin una reforma que garantice la libertad de expresión".

Emilio López Romero