El Gobierno de Grecia no puede reformarse debido a la incapacidad de su aparato, falto de información, organización y cooperación entre ministerios, según un dictamen de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"El aparato central de gobierno de Grecia carece de capacidad para realizar grandes reformas", señala en declaraciones que publica hoy el diario alemán Die Welt Caroline Varley, responsable en la OCDE de valorar la actuación de los gobiernos.

Sus afirmaciones se basan en un minucioso estudio del trabajo de los 14 ministerios griegos realizado por la OCDE, cuyos expertos llegan a la conclusión de que la administración griega se encuentra profundamente dividida y descoordinada, a la vez que sigue derrochando dinero.

La organización internacional que dirige el mexicano José Ángel Gurría estima que "el centro del Gobierno carece de la autoridad y la capacidad para forzar a una política común a los ministerios claves" en referencia al primer ministro de Grecia, Lukás Papadimos.

Además denuncia la práctica ausencia de contactos entre los funcionarios de los distintos ministerios y la falta en los diferentes departamentos de bancos de datos, actas y "la capacidad de extraer informaciones de los datos si es que esos datos existen".

"La administración central en su totalidad carece de instrumentos prácticos", así como la cultura y la capacidad de ejecutar, aplicar y controlar una política que se base en el trabajo en común", señala el informe, que subraya la ausencia del trabajo en sistema.

Como consecuencia de ello se produce "un desbarajuste entre las autoridades" y los funcionarios solo trabajan con la vista puesta en su propio departamento, comenta Varley, que habla de "mentalidad de silo" para explicar el aislamiento de los diferentes departamentos.

En ese sentido señala que las leyes se deciden y aprueban en un círculo reducido sin tener en cuenta "las consecuencias para el mundo real", inclusive los gastos que pueden conllevar.

Por ello concluye que para romper con el erróneo funcionamiento desde hace décadas del aparato del estado griego no bastan pequeñas reformas, sino una reforma "big bang" del aparato en su totalidad y advierte de que a su primer ministro, Lukás Papadimos, le queda muy poco tiempo.

"Grecia tiene solo una pequeña ventana de tiempo para cambiar y reformarse y cada vez se hace mas pequeña aún", afirma Caroline Varley, para quien "el centro de su Gobierno es hasta ahora muy débil".