La Alcaldía de Jerusalén ha ordenado el cierre de una rampa temporal que conduce a la Explanada de las Mezquitas, conocida por los judíos como Monte del Templo, y uno de los santuarios más sensibles en el conflicto palestino-israelí.

El ingeniero municipal Shlomo Eshkol ha informado a las autoridades de sus intenciones en una misiva difundida hoy por la Oficina del Alcalde de Jerusalén, en la que explica que el cierre de la rampa, conocida como Puente de los Mugrabíes, se debe a que representa un peligro para la seguridad por su precario estado de conservación.

La rampa de madera conduce al lugar donde se encuentra la mezquita de Al-Aksa y el Noble Santuario o Domo de la Roca, terceras en la jerarquía del Islam, en la misma plataforma venerada por los judíos como el lugar donde se alzaban los bíblicos templos de Jerusalén.

La estructura fue construida de forma temporal tras colapsar en 2004 el antiguo puente tras una nevada y un terremoto.

Desde entonces las autoridades han tratado de levantar otra rampa permanente, lo que ha despertado en los últimos años las sensibilidades de los palestinos y el mundo islámico que acusan a Israel de tratar de dañar los cimientos de la mezquita de Al-Aksa.

El comunicado difundido hoy señala que sólo se autorizará el acceso a esa rampa a personal de seguridad en casos excepcionales de urgencia y tras haber consultado con los ingenieros municipales.

El mes pasado el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, retrasó en el último momento un proyecto para iniciar la reconstrucción del nuevo puente por temor a que la medida pudiera provocar sensibilidades con sus dos vecinos en el mundo árabe con los que mantiene sendos acuerdos de paz, Egipto y Jordania.

La rudimentaria rampa se ha convertido en objeto de tensión entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y Jordania, cuyo acuerdo de paz con el Estado judío le otorga el estatus de supervisor de los lugares santos de Jerusalén, con especial énfasis en la Explanada de las Mezquitas.

El alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, había ordenado su demolición debido a que el puente no era seguro y con el objeto de autorizar la construcción de un nuevo paso temporal que permita el acceso al santuario musulmán.