El Reino Unido no debe obtener "derogaciones" en el ámbito social ni poder "hacer lo que quiera" en materia de regulación financiera a cambio de aprobar la reforma de los Tratados de la Unión Europea, según el presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker.

"A cambio de una reforma entre 27, no hay que dar al Reino Unido espacios de libertad que le permitan hacer lo que quiera en materia de regulación financiera", asegura Juncker en una entrevista que publica el vespertino "Le Monde".

El primer ministro luxemburgués compara esas hipotéticas "ventajas" de Londres con la situación de otras plazas financieras, "que quedarían integradas en la eurozona".

Agrega que "tampoco querría la idea de tener un tratado entre 27 con derogaciones para los británicos en cuestiones sociales".

"Estoy desde luego a favor de una reforma de los tratados entre 27, o de un tratado específico entre 17 si la primera opción no fuera posible", añade Juncker en sus declaraciones al diario francés.

"Primero -indica el presidente del Eurogrupo- hay que ponerse de acuerdo en los grandes objetivos. Estoy a favor de un cambio de tratado limitado y rápido, porque no se trata de exponerle al mundo nuestras divergencias".

Y sugiere aprobar "simples enmiendas al protocolo sobre déficit excesivos no serán suficientes para reforzar la Unión Fiscal. Habrá que ir más allá, pero actuando rápidamente, para cerrar la revisión en marzo".

Juncker defiende la viabilidad de una reforma de los Tratados entre los 17 países de la eurozona y rechaza que eso suponga una "explosión" de la UE: "Desde el Tratado de Maastricht, del que celebramos el veinte aniversario, el euro es la moneda de la UE".

"Estamos política y técnicamente obligados a tener en cuenta ese acervo. Tendríamos que ser capaces de que los 17 utilicen las instituciones de los 27", añade.

E insiste sobre la amenaza de un bloque por parte de Londres: "no vamos a inventarnos una nueva Comisión Europea porque el Reino Unido amenace con acudir al Tribunal de Justicia contra el empleo de las instituciones comunitarias por parte de la eurozona".

"Me parece difícil además excluir a los países candidatos al euro. Habrá que integrarles en la toma de decisión", afirma Juncker.