Los legisladores republicanos advirtieron el jueves al secretario de Justicia Eric Holder que despida a varios de sus subordinados debido al escándalo de la operación de armas de fuego llamada Rápido y Furioso.

En una audiencia de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes, el legislador Jim Sensenbrenner dijo que el encauzamiento es una posibilidad si Holder no "aclara este lío" rápidamente.

Sensenbrenner y otros republicanos responsabilizaron al secretario de Justicia de la operación, en la que una táctica policial llamada "armas caminantes" fue usada para identificar y enjuiciar a los traficantes de armas que operan en la frontera entre México y Estados Unidos, muchas de las cuales aparecieron luego en escenarios de delitos.

La táctica consiste en permitir que un arma cruce la frontera, sin detener a quien la porta, con la esperanza de identificar a los capos.

"Si no llega al fondo de este asunto", hay sólo una alternativa, y "se llama encauzamiento", advirtió Sensenbrenner, sin especificar a quién iba dirigida la amenaza.

"¿Por qué no ha cesado a las personas implicadas?", le preguntó el representante republicano Darrell Issa, que preside la Comisión Supervisora y de Reforma Gubernamental de la Cámara, que investiga el caso.

El representante republicano Lamar Smith, presidente de la Comisión Judicial de la Cámara, dijo que el Departamento de Justicia ha ofrecido declaraciones inconsistentes sobre lo que Smith consideró "un programa policial temerario y peligroso". Smith agregó siguen sin despegar muchas incógnitas sobre quién autorizó la operación.

Holder, el único testigo en la audiencia del jueves, consideró inexcusable que la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF por sus siglas en inglés) usara una táctica policial llamada "armas caminantes" para identificar y enjuiciar a los traficantes de armas que operan en la frontera entre México y Estados Unidos.

Entre las investigaciones de los legisladores republicanos y el inspector general del Departamento de Justicia fue reemplazado ya en Phoenix el procurador federal Dennis Burke, el director en funciones de ATF Kenneth Melson y el principal fiscal en la Operación Rápido y Furioso.

ATF perdió la pista de centenares de armas adquiridas ilícitamente en Arizona y que la agencia debía seguir. Muchas de esas armas fueron luego recuperadas en los lugares en que se cometieron delitos, tanto en México como en Estados Unidos, y dos de ellas fueron empleadas para asesinar a un agente de fronteras de Estados Unidos.

En la Operación Rápido y Furioso, dos de esas armas adquiridas en Phoenix fueron empleadas en la muerte del agente fronterizo Brian Terry.

El senador republicano Chuck Grassley ha pedido la renuncia de uno de los lugartenientes de Holder, el director de la división penal Lanny Breuer.