Los familiares de los 81 presos que fallecieron en un incendio en la cárcel San Miguel, en Santiago, conmemoraron hoy el primer aniversario de la tragedia con una vigilia frente a la prisión y la inauguración de un memorial.

Durante la madrugada de este jueves, decenas de familiares de los reclusos se congregaron frente a la reja del recinto carcelario, situado en la zona sur de Santiago, y la taparon con fotos y lienzos para recordar a los fallecidos.

Alrededor de las 05.00 hora local (08.00 GMT), cuando hace un año se desató el incendio en una de las torres de la cárcel tras una riña entre los reos, las familias liberaron 81 globos blancos con los nombres de las víctimas.

César Pizarro, presidente de la agrupación "81 razones para luchar", que agrupa a las familias de los fallecidos, aseguró que esta ceremonia sirvió para expresar "toda la frustración y la pena" por lo ocurrido un año atrás.

"Hago un balance positivo y se agradece a todos los familiares, a toda la gente que vino a colaborar y se amaneció por los compañeros", dijo Pizarro a Radio Cooperativa.

Angélica Yáñez, pariente de uno de los reos que murieron hace un año, responsabilizó a los gendarmes (guardias de prisiones) por el siniestro y los acusó de desentenderse del incendio mientras los reclusos morían calcinados.

"Ellos (los gendarmes) no van a descansar en paz, porque todos los días van a tener en la cabeza el grito 'abran las puertas, nos estamos quemando'", indicó.

Esta mañana se celebró una misa ecuménica en un patio de la cárcel San Miguel, a la que asistieron las familias de los fallecidos y que también contó con la presencia del ministro de Justicia, Teodoro Ribera, y el director nacional de Gendarmería, Luis Masferrer.

Tras la ceremonia religiosa se inauguró un memorial de mármol negro con los nombres de los 81 reos que murieron en el incendio.

La cárcel San Miguel, que ha sido remodelada después del incendio del año pasado, alberga en la actualidad a 155 mujeres y 700 hombres, aunque el Gobierno ya anunció que en 2012 se convertirá en un recinto exclusivo para mujeres.

El principal problema que enfrenta el sistema carcelario chileno es el hacinamiento en las prisiones, con una población penal de unas 54.000 personas en una infraestructura con capacidad para unas 34.000.

Según informa hoy el diario La Tercera, el Ministerio de Justicia ha presentado al presidente Sebastián Piñera una propuesta para la nueva política carcelaria que contempla la construcción de cuatro nuevas cárceles con capacidad para albergar entre 1.800 y 2.400 reos cada una.

Los nuevos recintos, destinados a reclusos de baja y mediana peligrosidad, se construirán en Santiago, en la norteña ciudad de Copiapó y en Talca y Chillán, en las regiones del Maule y Biobío.