El Cubo de Agua en el que Michael Phelps hizo historia en Pekín 2008 acoge desde mañana hasta el próximo 11 de diciembre el Trofeo Mundial de Natación Sincronizada de la FINA, en el que España defiende el título logrado en 2010 en Moscú y tendrá como principales rivales a la anfitriona China y a Rusia.

Las chinas, que en los recientes Mundiales de Shanghái se llevaron la mayor parte de las platas (metal que en anteriores ocasiones solían llevarse las españolas), volverán a intentar aprovechar el factor campo para consagrar su ascenso en el deporte, que en todo caso sigue dominado por Rusia.

El torneo anual, que reparte en esta sexta edición 161.500 dólares en premios, se lo disputan nueve de las mejores naciones del mundo en el deporte (seleccionadas cada año en función de su clasificación mundial), y también cuenta con la participación de Canadá, Brasil, Egipto, Italia, Japón y EEUU.

España, que siempre ha estado en el podio, ha vencido en dos ocasiones (Madrid 2008 y Moscú 2010), por otras dos de Rusia (Moscú 2006 y Río de Janeiro 2007) y una de Canadá (Montreal 2009).

El programa incluye pruebas individuales, por parejas y equipos, y la competición difiere de otros torneos de la FINA en que sólo se puntúa con criterios artísticos y se permite el uso de accesorios.