El secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, comparece hoy ante el Comité jurídico de la Cámara de Representantes para explicar qué sabía y cuánto de la operación "Rápido y Furioso", que en 2009 permitió el tráfico ilegal de armas hacia México.

El legislador republicano Darrell Issa, uno de los principales investigadores del Congreso sobre el asunto, dijo la noche del miércoles que el comité espera la plena cooperación de Holder porque hasta ahora del Departamento de Justicia sólo ha recibido "demoras y negaciones".

"No queremos atar las manos de las autoridades policiales, pero cuando vemos estos tipos de abusos y luego su encubrimiento, el pueblo estadounidense tiene que preguntar dónde están las salvaguardas", dijo Issa en declaraciones a la cadena CNN.

Aunque señaló que el uso de dinero como "señuelo" para atrapar a cabecillas del narcotráfico es práctica común, insistió en que en ningún momento se debe perder control sobre el dinero, armas o drogas utilizadas en operaciones encubiertas.

Agregó que la fallida operación, en la que se usaron intermediarios en la compra de armas para luego rastrearlas hasta los narcotraficantes mexicanos, dejó en claro que "no se usaron buenas tácticas policiales y nadie intentó frenarla".

Issa insistió en que "Rápido y Furioso" no ha mejorado la lucha antidrogas ni logró desmantelar a los carteles de la droga en México.

Holder deberá enfrentar las preguntas de los congresistas exactamente un mes después de comparecer en el mismo comité del Senado, en el que algunos republicanos exigieron incluso su dimisión.

En aquella audiencia, el fiscal general admitió que supo a principios de este año de la fallida operación, que permitió el trasiego ilegal de armas a México entre 2009 y 2010, y aseguró que se han tomado medidas para evitar tácticas similares en el futuro.

En la cita de hoy, se espera que Issa interrogue a Holder sobre qué hizo para dar con los responsables del fallo del operativo, liderado por la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por su sigla en inglés).

"Issa planea presionar al fiscal general Holder sobre la necesidad de 'limpiar su casa' en la audiencia de mañana", dijo el miércoles el portavoz del congresista, Frederick Hill, en un comunicado.

Issa, que es miembro del Comité Jurídico de la Cámara Baja y preside el Comité de Supervisión Gubernamental, ha liderado desde marzo pasado, junto con el senador republicano Charles Grassley, las investigaciones del Congreso sobre "Rápido y Furioso".

A la tensión por "Rápido y Furioso" se sumó esta semana otro presunto escándalo relacionado con México en una agencia que también depende del Departamento de Justicia, la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA).

Según un informe revelado el domingo por el diario The New York Times, agentes encubiertos de la DEA blanquearon millones de dólares procedentes del tráfico de drogas para seguir la pista a los carteles mexicanos e investigar cómo operan.

El propio Issa anunció el lunes que ha iniciado una investigación sobre esa presunta operación, y criticó que el Gobierno de Washington se haya convertido en "cómplice" del narcotráfico en México.

En la operación "Rápido y Furioso" Estados Unidos perdió el rastro a unas dos mil armas, y dos de ellas fueron encontradas en diciembre de 2010 en el lugar donde fue asesinado un agente de la patrulla fronteriza estadounidense, Brian Terry.