La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, aseguró hoy que la institución participará en los esfuerzos de los países de la zona del euro para hacer frente a la crisis de la deuda.

"Hay mucho trabajo por hacer, es necesario que sea coordinado, decisivo", afirmó a su llegada a la cena informal de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que se celebra hoy en Bruselas, en la que suele participar el FMI, en especial desde el agravamiento de la crisis.

"El FMI va a participar en esos esfuerzos", agregó Lagarde.

La participación del FMI es uno de los elementos sobre la mesa de negociaciones de los líderes europeos, si bien no está claro cuál será la fórmula para ponerlo en práctica.

Por un lado, se estudia la posibilidad de elevar los recursos del FMI a través de préstamos bilaterales de los países del euro y, por otro, se ha planteado que el Banco Central Europeo (BCE) transfiera a través de los bancos centrales nacionales de la zona euro financiación al FMI para que compre deuda soberana europea y asista a los países con dificultades.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, se mostró hoy escéptico respecto a esta segunda opción y recordó que el BCE no es miembro del FMI y por ello son los bancos centrales nacionales, en todo caso, los que deben trasferir los fondos.

El primer ministro holandés, el liberal Mark Rutte, por su parte, indicó a su llegada a la reunión: "Tenemos que procurar que la crisis no vuelva a surgir en un futuro, para lo que es necesario que se apliquen medidas automáticas a los países que no cumplan lo pactado".

Rutte consideró necesario también que los países en dificultades presenten "programas creíbles para atajar esos problemas", así como que se ayude a estos Estados "a condición de que exista un programa estricto de control".

Sobre la fórmula que buscarán los líderes europeos para frenar la crisis, Rutte indicó que "no es solamente la Unión de los 17 países del euro", sino que "para el futuro es importante que mantengamos unidos también a Gran Bretaña, Suecia, los países bálticos y Polonia".

El recién nombrado primer ministro de Bélgica, Elio Di Rupo, quien acude por primera vez a una cumbre europea, zanjada la crisis política del último año y medio en su país, sostuvo que "la solidaridad debe prevalecer" entre los socios europeos.

"Durante esta cumbre, lo más importante es que se puedan encontrar soluciones para los ciudadanos", añadió.

Los líderes europeos discutirán esta noche por primera vez a Veintisiete la propuesta del presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, para reforzar la disciplina fiscal y la unión económica en la eurozona, que ya cuenta con la oposición frontal de Alemania.

Las negociaciones continuarán mañana durante el Consejo Europeo, que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ve como la última oportunidad para salvar al euro.