La central nuclear de Mihama, en el oeste de Japón, detuvo hoy uno de sus tres reactores a causa de una filtración interna de agua radiactiva en esa unidad, lo que deja al país con solo ocho de sus 54 reactores activos.

"Kansai Electric Power Company" (KEPCO), operadora de Mihama, inició anoche los trabajos para parar manualmente las operaciones del reactor número 2 de la planta, que se detuvieron finalmente esta madrugada, informó la cadena pública NHK.

Según KEPCO, un fallo técnico hizo que desde principios de noviembre se filtrara agua radiactiva desde la vasija de presión a un tanque de almacenamiento, y existía el riesgo de que éste viera desbordada su capacidad de procesado.

La operadora de la central subrayó que todo el líquido contaminado se encuentra dentro del tanque en el interior del reactor, por lo que la filtración no ha afectado al medioambiente.

Estaba previsto que la unidad 2 de Mihama detuviera sus operaciones el próximo 18 de diciembre para una revisión rutinaria, que se efectuará tal y como estaba programado.

El cierre de esta unidad supone que 46 de los 54 reactores nucleares de Japón, o el 85 por ciento, permanecen detenidos, bien por seguridad tras el accidente en la central de Fukushima Daiichi o bien por mantenimiento.

De los once reactores que opera KEPCO, todos en la región de Kansai (donde se encuentra Osaka), solo hay dos operativos y deberán paralizar sus operaciones el 16 de diciembre y el próximo febrero, respectivamente, para ser inspeccionados.

El cierre paulatino de los reactores complica el problema del suministro energético en Japón ante la llegada del invierno, por lo que el Gobierno ya ha instado a empresas y particulares a que estén preparados para reducir el consumo, como hizo en verano.

El accidente de marzo en la central de Fukushima condujo a la parada, como medida de seguridad, de numerosos reactores del país, a los que posteriormente se han ido sumando otros que detuvieron sus actividades por las revisiones a las que les obliga la ley.

Ninguno de los reactores detenidos tiene autorización para reanudar sus operaciones hasta que no superen pruebas adicionales de resistencia anunciadas en verano, que ya han comenzado a efectuarse en algunas unidades con vistas a su reapertura.

Antes de la crisis de Fukushima, la peor en 25 años, Japón obtenía cerca de un tercio de su electricidad de las centrales nucleares.