Las lluvias que afectan a Colombia desde comienzos de septiembre, que han causado hasta ahora 140 muertos y unos 534.000 afectados, tienen ahora con el agua al cuello a Bogotá, una ciudad de ocho millones de habitantes en estado de emergencia.

La situación tampoco mejora en el resto del país y este mismo miércoles por la noche seis personas murieron y seis más resultaron heridas a causa de un alud de tierra, rocas y lodo que sepultó a un autobús que circulaba por una carretera, cerca de Tona, localidad de Santander (noreste del país).

"Hemos rescatado los cuerpos de seis personas, entre ellos dos mujeres que por unas 10 horas estuvieron vivas en el autobús, pero que no pudimos rescatar", dijo hoy a Efe el director general de Socorro Nacional de la Cruz Roja Colombiana, César Urueña.

Entre tanto, unas 5.500 personas del populoso sector bogotano de Bosa han visto inundarse sus casas y en algunos casos perder todo sin poder hacer nada para impedirlo.

Según pudo comprobar hoy Efe en un recorrido por varios barrios del suroccidente de la capital, el agua sobrepasa el metro y medio de altura, lo que genera fétidos olores y tapa viviendas.

En Bosa, al menos 10 conjuntos residenciales resultaron anegados por las aguas, según dijo Urueña.

"Aquí no hay condiciones para vivir. Todo está inundado y no hemos recibido ayuda de nadie. La Policía y la Defensa Civil ayudan sacando a la gente en lanchas, pero de resto, nada", dijo a Efe Nubia Morera, una de las afectadas por las lluvias.

Gentes con el agua a la cintura y cargando enceres, niños sobre los hombros de sus padres y personas llorando son las escenas que se repiten en calles convertidas en ríos por causa de las precipitaciones y el desbordamiento de caños y del río Bogotá.

"Tenía un panadería y me fui a pérdida total", dijo con voz entrecortada Enrique Aldana.

La mayoría de los conjuntos residenciales, algunos de hasta cinco plantas, no tiene agua, luz ni teléfono, servicios que han colapsado con el avance de las aguas.

Además de viviendas casi tapadas por las aguas, hay automóviles que sus dueños casi dan por perdidos debido a los daños.

La Alcaldía Mayor de Bogotá pidió a la población que para mitigar el efecto de las lluvias, reduzca el consumo de agua para evitar que vaya al río Bogotá y agrave más la compleja situación.

Un primer censo realizado por el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias de Bogotá (Fopae) indica que solamente en el sector de Bosa han resultado afectadas 2.700 viviendas y 1960 familias.

"No tenemos a donde ir", aseguró Ángela Camacho, una vecina que manifestó temor por dejar su vivienda, porque pese a que la Policía ha acordonado la zona, los "ladrones pueden aprovechar para robar".

Añadió que hay brigadas de salud que están vacunando a la gente, pero que ya se ven ratas y culebras que salen de los caños en busca de lugares secos.

"Para nosotros no hubo noche de velitas (una celebración prenavideña en Colombia). Nos tocó dormir en una carpa comunitaria" agregó al tiempo que lamentó que no se materialicen las ayudas económicas anunciadas por la Alcaldía.

Las autoridades municipales han prometido que a quienes tengan que abandonar sus viviendas, se les otorgará un subsidió para pagar arriendo por un mes.

Preventivamente, la alcaldesa designada, Clara López, y el Comité Distrital de Emergencias declararon el lunes pasado a Bogotá en situación de emergencia.

Eso ha permitido acceder directamente a recursos para atender 115 puntos críticos de la ciudad en peligro de deslizamiento, entre ellos varios de las laderas de los Cerros Orientales, cadena montañosa que marca el límite urbano este de la ciudad.

De otro lado, el ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas Santamaría, señaló a los periodistas que el Gobierno está monitoreando los embalses del país, pues algunos de ellos están muy cerca del límite de su capacidad, como es el caso de Betania (en el departamento del Huila) y Prado (Tolima).

Según datos del Socorro Nacional de la Cruz Roja Colombiana (CRC) entregados hoy a Efe, las inundaciones y deslizamientos causados por las lluvias desde septiembre hasta hoy han ocasionado 140 muertos y unas 534.824 personas afectadas.

Las precipitaciones se han dejado sentir con mayor rigor en 410 municipios en 27 de los 32 departamentos del país.