El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha confiado hoy en que los líderes de la UE den en la cumbre de Bruselas una señal de confianza en Europa porque ha subrayado que el mundo espera de ella soluciones, no más problemas nacionales.

Barroso ha hecho estas declaraciones a los periodistas a su llegada a la cumbre del Partido Popular Europeo que se celebra en Marsella y a la que asisten, entre otros, la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, Nicolás Sarkozy; y el próximo presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.

Una cita previa a la cena que mantendrán esta noche en Bruselas los líderes del Eurogrupo y al trascendental Consejo Europeo que se celebrará mañana en la capital belga.

Ante esa cumbre de Bruselas y las decisiones que se espera que se adopten en ella en materia económica, Barroso ha confiado hoy en que los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete acudan a la misma pensando en qué pueden hacer por Europa.

"Todo el mundo mira ahora a Europa, y el mundo espera de nosotros no más problemas nacionales, sino más soluciones europeas", ha recalcado.

A su juicio, en el fondo de la crisis hay un problema de confianza y de credibilidad y hay que demostrar que, de forma conjunta, se puede garantizar la "irreversibilidad" de Europa.

De ahí que, para el presidente de la Comisión Europea, haga falta más disciplina y más convergencia y sea necesario apoyar todos los esfuerzos para garantizar una gobernanza reforzada.

"Mi llamamiento a todos los jefes de Estado y de Gobierno es trabajar para lograr esa solución, que creo que es posible", ha subrayado.

Antes de intervenir en la cumbre del PPE, Durao Barroso mantendrá una entrevista con Mariano Rajoy para conocer sus planes económicos al frente del Gobierno de España.