Es la mañana siguiente y en Estados Unidos se sigue avecinando la controversia por la venta de las píldoras postcoitales.

La orden el miércoles de la secretaria de Salud Kathleen Sebelius de prohibir la venta sin receta médica de la llamada píldora de la mañana siguiente ha impactado a los defensores de la salud de las mujeres, una parte clave de la base demócrata del presidente Barack Obama.

Importantes grupos de médicos también se encuentran atónitos por la decisión y argumentan que su venta en mostrador podría reducir el alto número de embarazos no deseados del país.

Sebelius decidió el miércoles que las mujeres jóvenes no deben tener la posibilidad de adquirirla por su cuenta, al argumentar que estaba confundida por las niñas de 11 años que son capaces físicamente de tener hijos. Por ahora, Plan B seguirá vendiéndose en farmacias pero sólo bajo prescripción médica a mayores de 17 años que puedan demostrar su edad.

Antes del anuncio de la funcionaria, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) se aprestaba a eliminar un controvertido límite de edad y permitir que Plan B, el primer anticonceptivo de emergencia, pudiera ser adquirido sin receta por personas de cualquier edad.