Un centenar de payasos tomó hoy las calles del centro de Río de Janeiro en una manifestación con muy buen humor, organizada para llamar la atención sobre la importancia de la risa en la vida.

La marcha fue uno de los actos centrales de la décima edición del Encuentro Internacional de Payasos, que reúne esta semana en Río a artistas del mundo del circo y del teatro procedentes de nueve países europeos y latinoamericanos.

Los payasos atravesaron varias de las calles más bulliciosas de la zona comercial del centro de Río y tomaron por sorpresa a los brasileños en plena jornada laborable con su irreverencia y sus ganas de fiesta y de algarabía.

"Vamos a olvidarnos de todo y vamos a divertirnos", gritó uno de los portavoces de la banda, al dar rienda suelta a la marcha, que llegó a paralizar por unos minutos el tráfico de la avenida Río Branco, una de las principales arterias de la ciudad brasileña.

La manifestación estaba encabezada por una animada banda de música y tenía como principal atracción un dragón chino formado por 3.500 globos rojos, amarillos y naranjas, que fue confeccionado por el payaso argentino Tomate.

Con sus narices postizas rojas, sombreros y maquillaje de circo, los payasos asaltaron a los viandantes regalándoles rosas, haciéndoles bailar y arrancando numerosas sonrisas.

Los comerciantes y los clientes fueron sorprendidos a las puertas de las tiendas y en los puestos ambulantes del centro carioca y quedaron atónitos por este inesperado desfile de malabaristas y de payasos caminando sobre zancos o monociclos y por otros que lanzaban pompas de jabón en todas las direcciones.

Algunos viandantes se sumaron a la marcha, de jubilados a niños y de ejecutivos trajeados a limpiabotas, que están acostumbrados a este tipo de fiestas callejeras cada año durante las celebraciones del Carnaval.

Algunos de los integrantes de la marcha llevaban carteles invitando a la felicidad con lemas como "yo Río, ¿y tú?", "¿cómo sería el mundo sin risa?" o "el arte está en la calle", para reivindicar el papel de los payasos en alegrar la vida de la gente.

El Encuentro Internacional comenzó el pasado lunes y se prolongará hasta este domingo con clases, talleres y espectáculos que se llevan a cabo en la calle y en teatros de esta ciudad brasileña.