Incluso en tiempos de penuria económica, combatir el cambio climático no es un lujo sino una necesidad, dijo el miércoles el secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon.

La creación de un organismo encargado de administrar un fondo de 100.000 millones de dólares es el tema dominante de la conferencia, a la que asisten 194 países, aunque no quedó claro si el documento mencionará cómo se recaudará el dinero.

Ban dijo el miércoles que aunque muchos países han tenido que reducir sus presupuestos, aportar fondos para combatir el cambio climático es "un imperativo. Tenemos que hacerlo".

Un grupo asesor designado por Ban informó el año pasado que el dinero debería proceder de los gobiernos, inversiones privadas y fuentes internacionales, como un impuesto al transporte global marítimo y aéreo.

El fondo tiene como fin ayudar a los países pobres a adaptarse a los severos efectos del calentamiento global y ayudarles a reducir emisiones contaminantes en el futuro. Los líderes gubernamentales aprobaron por la vía de apremio la creación de un fondo de 10.000 millones de dólares anuales del 2010 al 2012, lo que supone 100.000 millones de dólares para el 2020.

El primer ministro noruego Jens Stoltenberg, uno de los autores del informe del año pasado, dijo que la crisis que afecta los mercados de todo el mundo resalta la necesidad de variar las fuentes de financiación.

"Es un desafío, pero se puede movilizar 100.000 millones de dólares para el 2020. Empero, tenemos que hacer muchas cosas diferentes y buscar fuentes diferentes de financiación", dijo Stoltenberg en un coloquio que incluyó a Ban.

El primer ministro etíope Meles Zenawi, presidente del foro junto con Stoltenberg, dijo que el estado actual de la economía global es "irrelevante" y que el informe encargado por Ban tuvo en cuenta que los gobiernos encararán apuros financieros.

"La propuesta fue formulada ante la presunción de que los países más importantes no tienen dinero en sus tesorerías", indicó.

Una de las propuestas establece un impuesto directo o indirecto a las emisiones de dióxido de carbono.