El presidente Juan Manuel Santos afirmó el miércoles que está dispuesto a mantener la lucha contra los rebeldes mientras "no entren en razón", al tiempo que aseguró que el gobierno facilitará cualquier posible liberación unilateral de retenidos en poder de la guerrilla.

Sólo si la insurgencia muestra voluntad de paz "se dialoga, porque eso es lo que quiere el pueblo colombiano y eso es lo sensato, acabar este conflicto de 47 años, pero necesitamos demostraciones fehacientes que nos puedan convencer a todos los colombianos que sí hay voluntad. De otra forma tenemos que seguir perseverando" en el combate, dijo Santos en un discurso en los ascensos de oficiales de la Policía Nacional.

"Estoy dispuesto a acordar los términos para la liberación de los 11 secuestrados (uniformados), (en) la liberación unilateral como un gesto de paz en la dirección correcta, pero mientras tanto que nadie se equivoque, mientras tanto la orden al ministro de la Defensa, a los comandantes del Ejército, la Fuerza Aérea, Armada Nacional, director de la Policía, es seguir combatiendo", añadió Santos.

"Como comandante supremo de las Fuerzas Militares y de la Policía, como presidente de la República, también tenemos una obligación y es la seguridad de nuestros compatriotas... Por eso la política nuestra ha sido una política que se puede describir en dos palabras: garrote y zanahoria", añadió Santos.

"Por eso hemos dicho que seguiremos combatiendo los grupos al margen de la ley con todo lo que está a nuestro alcance y lo hemos venido combatiendo con mucha eficacia. Cada vez están más débiles, pero no están derrotados sobre todo las FARC y el ELN", destacó.

Desde su toma de posesión en agosto de 2010, el presidente ha mantenido una línea similar en la que dice que su gobierno está listo para hacer la paz, pero si recibe primero muestras concretas de paz.

Ya sea como ministro de Defensa (2006-2009) o como jefe de Estado, Santos ha conseguido el abatimiento de tres de los siete máximos jefes de las FARC. Un cuarto murió a manos de uno de sus lugartenientes y el fundador de esa guerrilla, Manuel Marulanda, falleció de forma natural en marzo de 2008, según anunció entonces el grupo insurgente.

Por eso algunos analistas dijeron que lo único que ha cambiado desde entonces son las circunstancias en las que habla el presidente, un ambiente más emotivo por influencia de la ejecución el 26 de noviembre de cuatro uniformados en cautivos de las FARC y marchas el martes en distintas localidades del país en rechazo del secuestro y demandando la liberación de todos los cautivos.

"El discurso es el mismo, mano fuerte y a la vez mano extendida", dijo en diálogo telefónico el consultor en temas constitucionales Juan Manuel Charry.

Es el discurso "del ejercicio de la autoridad, combate a las guerrillas con una puerta de la que él dice tiene la llave" para la paz, agregó Charry.

Pero tanto como su predecesor, el gobierno de Santos está marcado por el escepticismo de la sociedad ante el fracaso de pasados intentos de negociar la paz, explicó Charry.

En una entrevista con la radio RCN, Santos descartó el martes de tajó un canje o intercambio de secuestrados por la excarcelación de guerrilleros, una vieja propuesta de los rebeldes.

"Una de las formas de expresar esa voluntad (de querer la paz) es liberar a los secuestrados unilateralmente, sin condiciones, y sin show, que los liberen", dijo Santos a la radio.

Las FARC, una guerrilla surgida en 1964 y que cuenta con entre 8.000 a 9.000 integrantes, han dicho en varias comunicados que desean explorar posibilidades de paz y de liberar a secuestrados, pero las autoridades no les dan credibilidad por los fallidos diálogos de cuatro años en el 2002.