En una temporada de muchas críticas y abucheos, Mark Sánchez ha sido justamente el jugador que necesitaban los Jets de Nueva York en el último cuarto de los dos partidos más recientes.

El mariscal de campo de los Jets corre todavía mucho riesgo de dar argumentos a los críticos que se empeñan en destacar sus defectos. Pero en lo que concierne a los Jets, Sánchez ha sido exactamente lo que necesitaban a estas alturas.

"Es un ganador y ha encontrado formas de mejorar su nivel de juego y el de sus compañeros", dijo el entrenador Rex Ryan al comienzo de esta semana. "Todos consideran que vamos a lograr esto, y así es como juega Mark".

Hay todavía dificultades y momentos frustrantes, pero Sánchez ha vuelto a jugar mejor en la recta final de los partidos y de las campañas. Ha encabezado 10 remontadas en la prórroga o en el cuarto periodo, incluidas las últimas dos semanas, y es apenas el quinto quarterback en conseguir 30 victorias en sus primeras tres campañas dentro de la NFL desde que se instituyó el Super Bowl.

Con modestia, Sánchez le concede el mérito a todos, salvo a sí mismo, por haber tenido logros que corresponden a quarterbacks como Dan Marino, Ben Roethlisberger, Joe Flacco y Matt Ryan.

Asegura que ha sido "afortunado" por estar en un equipo con una buena línea ofensiva, receptores talentosos y una defensiva robusta.

"Creo, pese a que estoy agradecido, que sólo nos disgusta el saber que hubo un par de partidos que nos gustaría haber ganado", dijo Sánchez el miércoles. "Seguiremos acumulando victorias si podemos, para avanzar a nuestras metas".

Esos objetivos incluyen ganar el resto de los partidos de la campaña regular, avanzar a los playoffs, volver a la final de la Conferencia Americana por tercer año consecutivo y con ello llegar al Super Bowl. Sin embargo, Sánchez sabe que hay mucho por mejorar.

Aunque los Jets anotaron tres touchdowns en los últimos cinco minutos del encuentro del domingo, para vencer 34-19 a Washington, el quarterback de ascendencia mexicana dice que su equipo "estuvo como ausente en el tercer cuarto".

En ese periodo, Nueva York ganó apenas 39 yardas totales en 20 jugadas, consiguió dos veces el primero y 10 — una gracias a un castigo — y tuvo éxito sólo en una de seis ocasiones en tercera oportunidad. Sánchez completó cinco de 13 pases para 19 yardas en ese cuarto y Nueva York no dio indicios de que iba a tener después una gran reacción a la ofensiva.

"Estuvimos presentes sólo por momentos... y eso nos hizo daño", dijo Sánchez.