Por decisión de la Organización Mundial de Sanidad Animal, Paraguay perdió su condición de país productor de carne bovina sin aftosa por vacunación, según informó el miércoles el gobierno.

El 18 de septiembre pasado se confirmó un brote de aftosa en tres de un hato de 920 bovinos en una hacienda del norteño departamento de San Pedro. Los animales fueron sacrificados totalmente y sepultados en fosas comunes.

A raiz de la enfermedad, Paraguay perdió sus mercados de América del Sur, Asia y Europa estimándose una pérdida de 800 millones de dólares.

Hugo Idoyaga, director de relaciones internacionales de la oficina estatal de control de salud animal, informó que "la pérdida de la condición de país libre de aftosa representa un retroceso comercial".

"Pero seguiremos trabajando para vacunar a todo el hato nacional (de unos 11 millones de animales) para recuperar la condición de libre de aftosa en un plazo de un año a partir de hoy", añadió.

Néstor Núñez, presidente de la patronal Asociación Rural del Paraguay, se mostró disgustado al señalar en conferencia de prensa que "la decisión de la OIE me impulsa a pensar mal, en creer que existe *mano negra*(manipulación) en contra de los productores paraguayos porque con este castigo se benefician otros países exportadores de carne que, precisamente, son nuestros competidores".

"La carne bovina paraguaya es muy apreciada en el exterior y, además, el brote de aftosa fue aislado y totalmente controlado en una zuna específica del país. Existen muchas otras regiones del país en donde los animales gozan de buena salud y es injusto castigar a esos productores pecuarios", acotó.

No obstante, Rusia autorizó en noviembre último el ingreso y venta de carne bovina paraguaya en su territorio y lo mismo hizo Brasil, pero Chile, el mayor comprador, cerró sus puertas.