El gobierno mexicano anunció el miércoles que hace tres meses descubrió y frustró un plan para introducir ilegalmente a México a al-Saadi Gadafi, hijo del extinto líder libio Moamar Gadafi y quien presuntamente planeaba adquirir una propiedad en una localidad del Pacífico.

La vocera de la Presidencia de México, Alejandra Sota, informó que el plan se descubrió el 6 de septiembre y se puso en marcha una operación denominada "Huésped" que permitió detener a cuatro presuntos miembros de una red de tráfico de personas y falsificación de documentos.

El secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, dijo que el plan consistía en darles identidades falsas como mexicanos al hijo de Gadafi y su familia. La red también buscaba adquirir propiedades que serían utilizadas como casas de seguridad.

Gary Peters, director de la firma canadiense Can/Aust Security & Investigations International y quien se identificó asimismo como jefe de seguridad de al-Saadi en Norteamérica, dijo a The Associated Press que el hijo de Gadafi quería comprar una propiedad en el balneario turístico de Punta Mita, en el estado de Nayarit y sobre la costa del Pacífico mexicano.

Un funcionario de la alcaldía de Bahía de Banderas, donde se localiza Punta Mita, dijo a The Associated Press que hace cerca de 10 días empezaron a escuchar el rumor de "venía este señor" y que "iba a comprar, no que había comprado".

"Eran rumores... de personas que se dedican al sector inmobiliario, de trabajadores de bienes raíces", dijo Juan O'Connor, secretario particular del presidente municipal de Bahía de Banderas, Rafael Cervantes.

El ingreso a México del hijo de Gadafi y su familia se haría bajo los nombres falsos de Daniel Bejar Hanan, Amira Sayed Nader, Moah Bejar Sayed y Sofía Bejar Sayed, dijo el titular de Gobernación.

Gobernación informó que la red era encabezada por una canadiense, identificada como Cynthia Vanier, detenida el 10 de noviembre en la ciudad de México.

Al día siguiente fueron capturados otros tres miembros del grupo que fueron identificados como Pierre Christian Flensborg, de nacionalidad danesa; Gabriela Dávila Huerta y/o Gabriela Dávila de Cueto, una mexicana residente en los Estados Unidos, y José Luis Kennedy Prieto, también mexicano.

Los cuatro se encuentran bajo "arraigo", una figura por la que se somete a un presunto delincuente a detención provisional por al menos 40 días mientras se robustecen investigaciones criminales.

El hijo de Gadafi actualmente está bajo arresto domiciliario en el país africano de Níger.

Los funcionarios del gobierno aseguraron que la operación fue realizada exclusivamente a partir de inteligencia civil mexicana.

"Las actividades de la organización criminal incluyeron la falsificación de documentos oficiales, la apertura de cuentas bancarias con documentación apócrifa, la compra de bienes inmuebles que tenía como uno de sus fines hospedar a la familia Gadafi en una casa ubicada en la zona de Bahía de Banderas", dijo Poiré.

El supuesto jefe de seguridad de al-Saadi dijo en entrevista vía telefónica que el hijo del ex líder libio tenía planes de viajar a México porque "estaba interesado en comprar una propiedad en Punta Mita", un área turística exclusiva de Bahía de Banderas.

Dijo que al-Saadi nunca había estado ahí y "probablemente" leyó sobre el lugar en una revista.

Peters dijo que conocía a Vanier. "Hasta lo que supe, los contactos con los que ella estaba hablando, no iban a ser falsos, iban a ser documentos legítimos", señaló.

"No era tráfico, no entiendo como están diciendo que era tráfico porque — no voy a entrar en mucho detalle — pero los planes en ese momento eran ayudarlo para llegar ahí bajo razones humanitarias", dijo.

Interrogado sobre si se buscaba que el hijo de Gadafi pidiera asilo, Peters dijo que no podía comentar sobre eso.

O'Connor, de la alcaldía de Bahía de Banderas, dijo que tras escuchar los rumores notificaron al gobierno del estado de Nayarit y éste a su vez al gobierno federal.

"Que sepamos jamás se concretó (la compra)... jamás se pudo probar", dijo.

Poiré dijo que como parte del plan, los miembros de la red contrataron vuelos privados que utilizaron para trasladarse entre México, Estados Unidos, Canadá, Kosovo y otros países de Medio Oriente no especificados, con el propósito de "coordinar la ruta y preparar la logística del traslado del señor Gadafi a nuestro país".

Flensborg era el supuesto responsable de la logística, la mexicana Dávila participaba como presunto enlace y contacto con falsificadores de documentos. El mexicano Kennedy fue señalado como presunto encargado de conseguir la documentación falsa.

Al-Saadi había huido a Níger en septiembre, luego de que la capital libia cayera ante las fuerzas rebeldes. Días después, Interpol emitió una orden de búsqueda con base en acusaciones de que se apropió indebidamente de propiedades e incurrió en "intimidación armada" cuando encabezó la Federación Libia de Fútbol.

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Contribuyó con esta nota el periodista de The Associated Press E. Eduardo Castillo.