Las Grandes Ligas dieron a conocer un reglamento de etiqueta para los representantes de los medios de comunicación que se dediquen a cubrir el béisbol profesional en Estados Unidos.

El béisbol se convirtió así en la primera liga de un deporte profesional en el país que establece un reglamento de esa índole, que indique cómo deben ir vestidos los periodistas cuando visiten las instalaciones de los respectivos equipos.

A partir de la próxima temporada, la lista de prendas que no podrán usarse son aquéllas que permitan ver la ropa interior, las camisetas sin mangas o cualquier estampado con el logotipo de algún equipo.

Al respecto, Pat Courtney, portavoz de las Grandes Ligas, comentó que "esto no es una respuesta a ningún hecho en particular".

Pero la medida pudo haberse tomado por la controversia que surgió en septiembre del 2010 en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) cuando algunos jugadores de los Jets de Nueva York hicieron comentarios que pudieron ser malinterpretados sobre la reportera mexicana de televisión Inés Sáinz.

La periodista se encontraba en los vestuarios mientras esperaba conseguir entrevistar al quarterback Mark Sánchez, de ascendencia mexicana, y varios jugadores de los Jets se metieron con ella al utilizar un lenguaje poco apropiado.

Poco tiempo después, las Grandes Ligas crearon un comité con ejecutivos de las mayores y representantes de la prensa, para definir los parámetros de vestimenta.

Entre una de las medidas es que los reporteros deberán llevar zapatos cerrados porque de acuerdo con opiniones de los preparadores físicos de los equipos, en los equipos existe preocupación porque los visitantes a veces usan sandalias o zapatos con los pies descubiertos, lo que podría propagar infecciones.

De acuerdo con el reglamento, los periodistas deben vestir "de una manera apropiada y profesional", con prendas adecuadas para "un ambiente informal de trabajo en una empresa" cuando estén en los vestuarios, palcos de prensa y en el campo.

A partir de la próxima temporada, quedan prohibidas las prendas transparentes, las que dejen los hombros descubiertos, los pantalones de mezclilla con roturas y la ropa que permita ver cualquier parte del cuerpo entre el pecho y la cintura, así como faldas cortas y vestidos o pantalones cortos que no lleguen por lo menos 10 centímetros arriba de las rodillas.