La venezolana Hilda Caldera, que sobrevivió a un atentado en el que perdió hoy la vida su esposo, el hondureño Alfredo Landaverde, antiguo asesor en asuntos de narcotráfico, llamó a afrontar la delincuencia y la inseguridad "con entereza", porque, afirmó, "Honduras merece un destino mejor".

Caldera, de quien en principio se informó de que había resultado gravemente herida en el atentado perpetrado contra el automóvil en el que circulaban ambos por el oriente de la capital hondureña, se encuentra bien, aunque sufrió una herida en la espalda, por lo que fue llevada al estatal Hospital Escuela.

En unas declaraciones a lo periodistas la viuda de Landaverde dijo que su esposo "fue un hombre gallardo, un hombre valiente".

"Yo soy valiente también, yo estoy aquí por si me quieren matar, que vengan a matarme, pero aquí ésto se tiene que arreglar, Honduras merece un destino mejor, tiene cosas maravillosas, es un país maravilloso", subrayó Caldera.

Agregó que es una "lástima que haya tanta delincuencia y que no haya la suficiente voluntad, la suficiente entereza para afrontarla".

Caldera, quien vive en Honduras desde hace 30 años, calificó a su esposo como "un ser extraordinario, un compañero maravilloso y un padre bello".

"Pero lo más importante fue su amor a Honduras, yo soy venezolana pero vivo aquí hace 30 años y éste es un país que yo adoro, es mi segundo país", enfatizó la esposa de Landaverde, quien fue un duro crítico del crimen organizado y el narcotráfico, lo mismo que de la Policía Nacional, objeto de múltiples acusaciones de corrupción.

Caldera pidió justicia por la muerte de su esposo y los otros asesinatos que se registran en el país, sin que las autoridades los esclarezcan.

"Seguir en la impunidad, seguir en el silencio es algo absurdo, yo estoy pidiendo en este momento que se investigue qué pasó con mi esposo", acotó.

Honduras vive una ola de violencia desde hace varios años, de la que no escapan los periodistas y medios de comunicación que han sufrido atentados.

Entre 2010 y 2011 han sido asesinados 17 periodistas, incluida Luz Marina Paz, quien fue muerta a tiros el martes junto a su acompañante, Delmer Canales, en la capital hondureña.

En algunos crímenes han tenido participación agentes y oficiales de la Policía, institución que, según diversos sectores debe ser depurada totalmente.

El 22 de octubre pasado, dos universitarios fueron asesinados en Tegucigalpa, crimen en el que están implicados siete agentes y un suboficial de la Policía